Hay bloqueos en enclaves evistas, mientras el diálogo con la COB sigue en tensión


Al menos 30 cortes de ruta se instalaron hasta ayer, durante el tercer día de esta protesta radical; más de la mitad de estos puntos se encuentran en La Paz y El Alto. Ayer se sumaron las seis Federaciones del Trópico mientras se desarrollaban las conversaciones.

Por Mauricio Quiroz



Fuente: eldeber.com.bo

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El tercer día del bloqueo indefinido de caminos dejó en evidencia un repliegue territorial de las protestas hacia los enclaves históricos del Movimiento al Socialismo (MAS), particularmente aquellos alineados con el ala que responde al expresidente Evo Morales. Al menos así lo hicieron notar autoridades regionales y políticas del país.

El epicentro de la conflictividad se concentró ayer en El Alto y zonas estratégicas del entorno de La Paz, mientras el Gobierno intentaba sostener un diálogo frágil con la Central Obrera Boliviana (COB) para destrabar el conflicto por el Decreto Supremo 5503.

Durante la jornada previa no se registraron marchas en el centro paceño, un paréntesis que coincidió con negociaciones entre el Ejecutivo y la dirigencia cobista. El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que el Gobierno ofreció derogar 19 artículos del decreto; en contraste, la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, sostuvo que el Ejecutivo solo admitirá ajustes “de forma” en 35 acápites que no tocarán el fondo del decreto ni la eliminación de la subvención a los hidrocarburos.

El DS 5503, vigente desde el 16 de diciembre, elimina la subvención a los combustibles, lo que —según el Gobierno— representa un ahorro cercano a 10 millones de dólares diarios y se enmarca en una declaratoria de “emergencia económica” orientada a atraer inversión y divisas. Esa columna vertebral, reiteró el Ejecutivo, no es negociable.

Los bloqueos más persistentes se instalaron en territorios donde el MAS—y en especial el evismo—conserva control sindical y territorial: El Alto, el Chapare, Yapacaní, San Julián y corredores troncales de La Paz. En esas zonas, no hubo aceptación de ajustes parciales; la consigna dominante fue la abrogación total del decreto de ajuste económico.

La Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, base social de Morales, anunció formalmente ayer su adhesión al bloqueo nacional, elevando la presión sobre rutas estratégicas. El movimiento confirmó la lectura política del conflicto: mientras sectores no alineados al evismo se mostraron dispuestos a dialogar, los núcleos duros radicalizaron posiciones.

El fin de semana previo, durante marchas de la COB y del magisterio, afiliados identificados con el MAS fueron expulsados de algunas movilizaciones y responsabilizados por la crisis que llevó al presidente Rodrigo Paz Pereira a levantar la subvención. Ese repliegue derivó en un reagrupamiento en La Paz y El Alto, donde dirigentes campesinos Tupac Katari llegaron incluso a pedir la renuncia del Presidente .

Desde Santa Cruz, el segundo vicepresidente del Comité Cívico, Dino Franco, cuestionó la reaparición de la COB tras dos décadas y denunció un trasfondo político. Señaló que los bloqueos en Yapacaní, San Julián y el Chapare afectan producción y trabajo, y sostuvo que “hay gato encerrado”. Para Franco, la coincidencia territorial delata la mano del evismo, aunque insistió en que el conflicto debe encauzarse con diálogo y con garantías.

Ayer, en Yapacaní, hubo altercados entre vecinos y dirigentes; un camión con GLP logró atravesar un punto para abastecer un municipio en medio de tensión.

En tanto, La Paz amaneció cercada ayer de bloqueos. En El Alto se interrumpió completamente la carretera a Oruro y los accesos a Copacabana y Desaguadero. En la autopista La Paz–El Alto, mineros asalariados acataron el instructivo de la COB para el llamado “bloqueo de las mil esquinas”, con ciudadanos de a pie como los más perjudicados.

Pasajeros denunciaron agresiones en el sector altiplánico Cala Cala y exigieron garantías. EL DEBER registró la golpiza a una adulta mayor cerca de la Cervecería Boliviana Nacional. En el centro paceño, la UTOP mantuvo rejas en Plaza Murillo, aunque sin marchas masivas; Mi Teleférico se convirtió en la única alternativa entre ambas ciudades, con colas interminables.

La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó algo más de 30 puntos de bloqueo a escala nacional, aunque para dirigentes alineados al MAS estas interrupciones estarían propagándose aún más. En total, seis de los nueve departamentos del país reportaban estas medidas.

El diputado Alejandro Reyes (Frente de Unidad) atribuyó el conflicto a intenciones políticas de Morales y del vicepresidente Edman Lara, y llamó a la COB a “redimirse” de su pasado pro-MAS. Desde Alianza Libre, el diputado Edgar Zegarra Bernal pidió que la Asamblea Legislativa sea puente de diálogo y cuestionó la credibilidad de la dirigencia cobista por su cercanía al MAS.

En el frente sindical, el dirigente minero Andrés Paye negó la existencia de preacuerdos, mientras Claudio Choque (COB) ratificó la asistencia al diálogo y la necesidad de consultar a las bases sobre los artículos observados. Las negociaciones se desarrollaron ayer entre consultas a los sectores y reuniones en la Casa Grande del Pueblo.