A pesar de los cortes en Internet, el mundo comienza a descubrir el alcance de la masacre de la represión contra los manifestantes en Irán, que se cifra en decenas de miles de muertos.
Por Maria Paula Carvalho

Los cadáveres de las víctimas de la represión iraní son expuestos en bolsas de plástico. En Teherán, el 20 de enero de 2025. © Redes sociales
A través de una red clandestina de médicos, que se comunican por satélites Starlink, los países occidentales pueden medir lo que ocurre en la República Islámica, sacudida por las protestas contra el régimen.
“El nivel de violencia durante las manifestaciones no tiene precedentes”, afirma Amir Mobarez Parasta, un médico iraní-alemán afincado en Múnich, en una entrevista con el diario Le Figaro. “Se han utilizado armas letales contra los ciudadanos”, continúa. Un nuevo balance elaborado a partir de la información proporcionada por profesionales de la salud “permite confirmar la muerte de 33.130 personas”, una cifra posiblemente inferior a la realidad. Este resultado es casi diez veces superior a los datos oficiales. Ante el colapso del sistema sanitario iraní, agravado por la crisis económica del país, el médico hace un llamamiento a la comunidad internacional para que sancione a los culpables.
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El diario Le Monde denuncia la estrategia de las autoridades iraníes para aumentar artificialmente el número de víctimas entre las tropas oficiales. Según el informe de Mai Sato, relatora especial de la ONU para los Derechos Humanos, “cuando las familias acuden al hospital a recoger los cadáveres de sus familiares, muchas se ven obligadas a firmar un documento en el que se indica que la víctima era miembro de las fuerzas de seguridad”. También denuncia torturas, negligencia médica y agresiones sexuales en las prisiones abarrotadas de ciudadanos que se atrevieron a enfrentarse al régimen.
El lunes, la organización de activistas de derechos humanos HRANA indicó que 6.126 personas fueron asesinadas, entre ellas 577 manifestantes, 86 menores de edad, 214 miembros de las fuerzas de seguridad y 49 peatones alcanzados. Los datos fueron publicados en la edición de este martes del periódico católico francés La Croix. La ONG, con sede en Estados Unidos, investiga otros 17.091 casos sospechosos, lo que podría elevar el número de muertos a más de 40.000.