El Viceministro de Defensa Social denunció que dirigentes cocaleros incitan al levantamiento en “zonas rojas” para proteger al narcotráfico. Confirmó que la afectación económica al crimen organizado supera el millón de dólares en las últimas 48 horas.
Milen Saavedra
Fuente: Red Uno/Que no me pierda
Tras la violenta emboscada registrada en Eterazama, donde dos policías resultaron heridos, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano Urenda, lamentó la actitud de algunos sectores del Trópico de Cochabamba. La autoridad vinculó la reacción violenta de los comunarios con mensajes de dirigentes que buscan obstaculizar la labor de la fuerza antidroga.
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«Zonas rojas» y resistencia civil
Justiniano detalló que durante el allanamiento en Eterazama se hallaron cerca de 200 turriles de precursores químicos, pero la intervención fue interrumpida por una turba de entre 400 y 500 personas.
“Lo que querían era impedir el secuestro de estos turriles. Se logró extraer 30 y los demás se procedió a destruir, a agujerearlos para que no queden disponibles para el narcotráfico”, explicó el viceministro.
La autoridad fue enfática al señalar que este tipo de incidentes no son aislados. “Esta es la segunda vez que aparece este suceso en un lapso de 3 semanas”, precisó, recordando que en operativos anteriores se detectó que narcotraficantes ofrecían dinero a las comunidades para expulsar a Umopar.
Críticas a la dirigencia y rechazo a planes políticos
El viceministro cuestionó duramente el rol de los líderes cocaleros del Trópico, acusándolos de generar desinformación para proteger actividades ilícitas.
“Han habido mensajes de dirigentes cocaleros llamando a generar ruido, a generar un levantamiento de la ciudadanía en las zonas rojas. Esto genera situaciones que nos ponen en una situación complicada porque tuvimos que hacer uso proporcional de la fuerza con gases lacrimógenos para poder salir del lugar”, afirmó Justiniano.
Asimismo, descalificó las denuncias sobre supuestos planes de aprehensión contra figuras políticas, calificándolas de “declaraciones alejadas de la realidad” y con fines estrictamente políticos. “El 90% de las fábricas son de esa zona [el Chapare]… Esta es una guerra contra el narco que estaba muy debilitada”, añadió.
Cooperación internacional y tecnología
Justiniano destacó que Bolivia ha retomado la confianza de organismos internacionales y países vecinos. Mencionó la formación de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) con Chile y España para desarticular redes que enviaban droga en contenedores de madera hacia Europa y Asia.
Finalmente, reconoció que el país enfrenta un rezago tecnológico frente a las nuevas modalidades del narcotráfico:
“Nos dimos cuenta de que estamos con tecnologías de detección que son antiguas, no son eficientes. Hay inteligencia artificial y laboratorios en Chile que están detectando cocaína que nuestros controles no perciben”.
Pese a buscar apoyo logístico y de inteligencia de países como Estados Unidos y Brasil, la autoridad aclaró que “los operativos se hacen por efectivos bolivianos; no está contemplado que sean fuerzas fuera de nuestro país”.
Resumen del golpe al narcotráfico (Últimas 48 horas)
Afectación económica: Entre 1.2 y 1.4 millones de dólares.
Precursores en Eterazama: 190 turriles (Acetato, Ácido Sulfúrico, Ácido Clorhídrico, entre otros).
Frontera con Chile: Incautación de 9 toneladas de carbonato de sodio en Tambo Quemado.
Cochabamba: 480 kg de cocaína incautados en el Chapare y 46 kg en una camioneta proveniente de Perú.
Viceministro Justiniano anuncia “golpes” en zonas rojas, “esto es una guerra contra el narcotráfico”
