
El presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), Rolando Kempff, dijo este jueves que los bloqueos frenan el aparato productivo y generan grandes pérdidas económicas para el país, por lo que el sector apoya una norma antibloqueos.
En criterio del empresario, la ciudad de La Paz es la que más pierde cuando existen este tipo de medidas, pues, generalmente, las protestas se centran en la sede de Gobierno o se bloquea para frenar la conexión con otros departamentos.
“Afectan a las cadenas productivas, la logística de exportación, de importación y a nivel de La Paz somos los más afectados. Los paceños tenemos que vivir las cadenas de interrupciones en las carreteras y en la ciudad nos afecta, que el tema de productividad se baja totalmente. Necesitamos tranquilidad”, explicó en RTP.
Asimismo, recordó el gran daño que hacen los bloqueos al turismo, pues provoca una mala imagen del país y muchos turistas terminan poniendo a Bolivia en luz roja debido a los conflictos sociales.
Lea más: Senado envía a comisión integrada la ley para sancionar bloqueos
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Pérdidas
Kempff dijo que el turismo podría generar ingresos de unos $us 3.000 millones; sin embargo, sufre el impacto de los bloqueos.
“Este impacto es fuerte, no solamente es por el día afectado, sino que muchos turistas ponen a Bolivia en luz roja y ya no vienen a ver nuestros destinos turísticos”, acotó.
Exhortó a las organizaciones sociales como la Central Obrera Boliviana (COB) a “reaccionar” y ver que la mayoría de los bolivianos votaron, en las últimas elecciones, por un cambio para el país.
Este jueves, la Cámara de Senadores aprobó, con más de dos tercios de respaldo, que el proyecto de ley para sancionar el bloqueo de caminos y que se remita a una comisión integrada, con el objetivo de profundizar su análisis y agilizar su tratamiento legislativo.
La senadora Claudia Mallón, de APB-Súmate presentó la iniciativa.
Sin embargo, sectores sociales como la misma COB y el transporte manifestaron su rechazo a la posibilidad de una ley antibloqueos, con el argumento de que se trata de una “herramienta” para hacer escuchar sus demandas y luchar por ellas.