La primera reacción de la UE tras la agresión de EE.UU. contra Venezuela


La jefa de la diplomacia europea hizo un llamamiento a la moderación.

La primera reacción de la UE tras la agresión de EE.UU. contra Venezuela
Thierry Monasse / Gettyimages.ru

 

Fuente: RT



La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, se pronunció este sábado sobre la agresión de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y lanzó una llamada a la moderación.

La jefa de la diplomacia europea aseguró que la UE «sigue de cerca la situación» en el país suramericano.

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«La UE ha declarado reiteradamente que Maduro carece de legitimidad y ha defendido una transición pacífica», escribió Kallas en su cuenta de X, agregando que, en cualquier caso, se deben respetar «los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas».

«Hacemos un llamamiento a la moderación», destacó.

El mandatario de EE.UU., Donald Trump, aseveró que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados fuera del país. En un mensaje en su red, Truth Social, confirmó que el ataque aéreo «a gran escala» sobre varios puntos de Venezuela, fue ordenado por él.

Más tarde, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, exigió al Gobierno estadounidense una «prueba de vida inmediata» de Maduro y de Flores, tras confirmar el asesinato de soldados y de población durante el operativo militar, que vino acompañado de bombardeos contra la ciudad de Caracas y otros tres estados del país.

 

«Gravísima agresión militar»

El Gobierno venezolano se pronunció este sábado luego del primer ataque aéreo perpetrado por EE.UU. contra la ciudad de Caracas «y los estados Miranda, Aragua y La Guaira», tildado como una «gravísima agresión militar«.

«Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», indica un comunicado oficial.

En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación».

Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».

En medio de la situación, el mandatario venezolano ordenó la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de «proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada».

«Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista«, indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU), el Secretario General de dicha organización, la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir «la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense».

 

Venezuela bajo el asedio de EE.UU.

  • Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento del supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano de contribuir a ese delito.
  • Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza. En las últimas semanas, EE.UU. ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de «robo» y piratería».
  • La operación militar estadounidense también ha tenido consecuencias letales. Más de 100 personas han muerto como resultado de más de 30 de bombardeos contra pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, sin que EE.UU. haya demostrado públicamente la vinculación de estas con actividades ilícitas.
  • Nicolás Maduro ha advertido en repetidas ocasiones que la riqueza natural del país es el verdadero objetivo de la agresión de EE.UU. contra Caracas.
  • La posición venezolana fue respaldada abiertamente por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene «todos los motivos para creer que lo que en la actualidad está haciendo EE.UU. contra Venezuela no es una acción puntual: se trata de una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros Estados latinoamericanos».
  • Además, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba manifestaron su apoyo a Caracas.

Fuente: RT