Potencial del litio y los minerales críticos bolivianos despertaron un renovado interés entre inversores internacionales.

Fuente: El Diario
Bolivia se reposiciona en el mapa global de la transición energética. Durante el Foro Económico Mundial en Davos, el potencial del litio y los minerales críticos bolivianos despertaron un renovado apetito entre inversores internacionales, quienes ven en la estabilidad económica del país una ventana estratégica para el desarrollo de recursos clave.
El canciller Fernando Aramayo y el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, ratificaron que la hoja de ruta presentada en Davos consolida al país como un destino estratégico para inversiones de alto impacto. Según los funcionarios, la propuesta nacional se alinea con las demandas globales de sostenibilidad, transferencia tecnológica y desarrollo de valor agregado.
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Durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, el canciller Fernando Aramayo destacó que el litio se consolidó como el eje gravitacional de las reuniones bilaterales. Sin embargo, el diplomático fue enfático al señalar que la estrategia de inversión del país trasciende al “oro blanco”. Si bien la demanda global de baterías posiciona a este mineral como una prioridad, la delegación boliviana también puso sobre la mesa otros recursos clave y sectores productivos, buscando una diversificación que evite la dependencia de un solo mercado y atraiga capitales hacia áreas complementarias de la economía nacional.
“El interés global no se limita al litio; abarca también otros minerales estratégicos y tierras raras”, afirmó Aramayo. Subrayó que estos recursos representan la columna vertebral de la transición energética y son motores indispensables para el desarrollo tecnológico a escala mundial.
El canciller enfatizó que el potencial boliviano, aún en fase de expansión, ha colocado al país en el centro de la atención internacional. Según el diplomático, este panorama de recursos subexplotados no es solo una promesa de crecimiento, sino el catalizador necesario para forjar alianzas estratégicas de alto impacto.
Durante su participación en Davos, Aramayo indicó que el foro global puso bajo la lupa la brecha digital que separa a Bolivia del resto de la región. La autoridad advirtió que el país ha permanecido al margen de las grandes corrientes de innovación durante años; sin embargo, puntualizó que esta crisis representa una oportunidad: la posibilidad de ejecutar un “salto tecnológico” mediante la adopción acelerada de soluciones digitales que ya están maduras en otros mercados.
De acuerdo con el canciller, estas tecnologías resultan clave para elevar sustantivamente la productividad y diversificar la matriz económica frente al extractivismo tradicional, una visión respaldada en Davos, donde las autoridades destacaron que las recientes decisiones del Gobierno han consolidado una política económica capaz de generar plena confianza entre los actores internacionales.
Aramayo destacó que el retiro de los subsidios a los combustibles y la reconfiguración institucional no solo proyectan señales de seriedad fiscal y previsibilidad económica, sino que, en palabras del canciller, se consolidan como los pilares determinantes para atraer inversión extranjera de largo plazo.
Por su parte, el titular de Economía, Gabriel Espinoza, detalló la hoja de ruta del Gobierno para transformar el sector minero. Bajo una nueva visión estratégica, el Ejecutivo busca captar capitales internacionales que se traduzcan en un impacto económico tangible y sostenible para el país.
Con la mirada puesta en la sostenibilidad y la integración global, Espinoza definió el nuevo norte de la industria boliviana: una minería que transforma territorios. Este enfoque apuesta decididamente por el talento calificado y la adopción de nuevas tecnologías como motores de progreso social.
A su turno, Aramayo explicó que la atracción de inversiones depende estrictamente de reglas claras y seguridad jurídica. Bajo esta premisa, el Canciller exhortó a la Asamblea Legislativa a priorizar la aprobación de créditos externos y el desarrollo de nuevos marcos normativos, elementos que calificó como vitales para dinamizar los sectores de minería e hidrocarburos.
Bolivia se consolida en el mapa energético global tras despertar el interés formal de potencias como Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos. Más allá de Occidente, el país ha iniciado un diálogo estratégico con diversas naciones africanas, buscando un intercambio de conocimientos sobre la gestión y extracción de minerales críticos.
En un movimiento estratégico para el Cono Sur, Bolivia también ha iniciado una mesa de diálogo con Chile y Argentina con el fin de homologar sus marcos normativos. La iniciativa busca establecer un estándar regional para la explotación del “oro blanco”, priorizando la sostenibilidad hídrica y la mitigación del impacto ambiental como ejes centrales de la gobernanza minera.
Entre los anuncios de mayor impacto destaca el interés del ex primer ministro británico, Tony Blair. Según confirmó Aramayo, una delegación oficial enviada por Blair arribará al país durante el primer trimestre del año para dar seguimiento a este acercamiento.
Esta avanzada técnica servirá de preludio a la visita oficial de Tony Blair, quien ha expresado un marcado interés por conocer Bolivia. Actualmente, el ex primer ministro británico lidera iniciativas sobre tecnología, inteligencia artificial (IA) y desarrollo sostenible a través de su Institute for Global Change.
Ambas autoridades coincidieron en que el auge de los minerales críticos sitúa al país ante un cambio de paradigma en su inserción internacional. Bajo esta premisa, el enfoque gubernamental vira hacia un modelo de desarrollo que prioriza la agregación de valor y la soberanía tecnológica sobre la mera extracción.
“Bolivia posee un potencial esencial para la industria, pero la clave reside en generar certidumbre”, recalcó Aramayo. Para el directivo, el reto estratégico trasciende el entusiasmo captado en Davos: se trata de capitalizar ese interés y convertirlo en alianzas sostenibles que impulsen indicadores tangibles para la economía nacional.
Fuente: El Diario