
Una protesta anterior del Magisterio Urbano. Foto: APG.
El Magisterio Urbano volverá a las calles el jueves, con protestas que buscan conseguir un incremento salarial para los profesores afiliados a esa organización social, quienes piden al Gobierno atender sus demandas.
Alex Morales, dirigente del Magisterio Urbano de El Alto, afirmó que se trata de “una segunda batalla”, luego de las movilizaciones y manifestaciones que realizó el sector entre el 22 de diciembre y el 11 de enero.
El sector pide que la Central Obrera Boliviana (COB) se sume a las medidas de presión, aunque el ente matriz de los trabajadores no se refirió al tema, luego de lograr la abrogación del Decreto Supremo 5503.
José Luis Álvarez, dirigente del Magisterio Urbano de La Paz, explicó que un maestro que trabaja entre 70 y 80 horas tiene un salario que oscila entre Bs 2.500 y Bs 2.800, menos del sueldo mínimo nacional, que el Gobierno fijó en Bs 3.330 a partir de esta gestión.
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“¿Cómo quiere el presidente Paz que callemos la boca? Si ganamos menos del salario mínimo nacional (…), por esa situación nos vamos a movilizar y exigimos a la Central Obrera que se coloque de nuevo a la lucha de todos los trabajadores para lograr el incremento salarial”, señaló.
Magisterio
De acuerdo con el dirigente, el Decreto 5516, el cual remplazó al Decreto 5503, establece que el aumento del sueldo mínimo no se aplica para el Magisterio Urbano. Sin embargo, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que se trata de una mala interpretación de la norma.
Álvarez recordó que con la eliminación a la subvención de combustibles se encareció el costo de vida, pues tanto el transporte público como productos básicos de la canasta familiar incrementaron sus precios. Por ello, el sector se mantiene firme en exigir una nivelación salarial.
El Magisterio Urbano advirtió que, en caso de que no se atiendan sus demandas, el inicio escolar, programado para el 2 de febrero, puede correr riesgos, ya que los maestros podrían decidir no dar clases como medida de protesta.
Según Álvarez, hasta el momento, no hay una respuesta clara de las autoridades y el Ministerio de Educación “solo marea” a las bases y no se pronuncia respecto a la principal demanda del sector.