«Mi hijo estaba durmiendo, no sé en qué momento se lo llevaron para manejar», madre del menor fallecido rompe el silencio tras la tragedia


Diez cuerpos ya fueron sepultados en el cementerio de Suárez Arana Paradero, mientras que otros dos continúan siendo velados en la iglesia evangélica Ebenézer, a la espera de su sepultura este miércoles

Por Ariel Melgar Cabrera



Fuente: eldeber.com.bo

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El dolor y la consternación marcaron las exequias de las 12 víctimas del trágico accidente de tránsito ocurrido en la carretera bioceánica, entre Puerto Suárez y Puerto Quijarro, donde un minibús conducido por un adolescente de 14 años se estrelló contra un árbol, provocando una de las peores tragedias viales registradas en la región cruceña. Mientras avanzan las investigaciones, la madre del menor fallecido aseguró entre lágrimas que su hijo estaba dormido y que nunca autorizó que condujera el vehículo.

“Mi hijo estaba durmiendo, no sé en qué momento se lo llevaron para que maneje”, afirmó Giovanna Condori, madre del adolescente, quien sostuvo que la llave del minibús estaba bajo custodia de su suegro, un adulto mayor, y que el motorizado no debía ser utilizado para transportar personas. Según relató, el vehículo estaba cargado con regalos, dinero y objetos de una celebración familiar y era destinado exclusivamente al traslado de carga.

De acuerdo con los primeros informes oficiales, el minibús era conducido por el menor de edad, quien también perdió la vida en el impacto. Las autoridades investigan quién autorizó o permitió que el adolescente tomara el control del vehículo, recordando que la normativa vigente sanciona no solo a quien conduce sin cumplir la edad legal, sino también a la persona responsable de facilitar el motorizado. Además, se confirmó que el vehículo no contaba con SOAT, lo que agrava la situación para las familias afectadas.

El director de Tránsito, coronel Martín Arequipa, informó que el motorizado no tenía asientos en la parte posterior ni medidas mínimas de seguridad. “Solo contaba con asientos delanteros. Los pasajeros viajaban en el piso, unos sobre otros, y en el impacto fueron golpeados violentamente, sin ningún elemento que pudiera sujetarlos”, explicó la autoridad.

Las víctimas —integrantes de una misma familia, ocho adultos y cuatro menores de edad— fueron despedidas en medio de escenas de llanto y desconsuelo. Diez cuerpos ya fueron sepultados en el cementerio de Suárez Arana Paradero, mientras que otros dos continúan siendo velados en la iglesia evangélica Ebenézer, a la espera de su sepultura este miércoles. Cuatro niños, de entre 3 y 13 años, fueron trasladados a la Santa Casa de Corumbá, en Brasil, donde se aguarda un informe médico oficial.

El padre del menor que condujo el minibús relató que el vehículo no debía salir del lugar y que él mismo se encontró con la escena del accidente minutos después. “Cuando llegué, vi a mi hijo, a mi padre y a mi bebé de tres años. Pensé que toda mi familia había muerto. Fue un shock del que no me voy a recuperar”, expresó.

La tragedia ha sumido en luto a toda la población de Paradero y comunidades aledañas. Vecinos, amigos y familiares acompañaron las despedidas finales, marcadas por el silencio, la indignación y el pedido de justicia. Las autoridades anunciaron que las investigaciones continuarán para esclarecer responsabilidades y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en las carreteras del país.