Pablo Eddie Guaristy, alcalde de Ascensión de Guarayos, vence el cáncer


La autoridad municipal dijo que vivió un verdadero viacrucis que duró nueve meses.

Pablo Eddie Guaristy junto a parte del personal médico. Foto: El Deber



Fuente: El Deber

«Con la fe inquebrantable en Dios, con el amor de mi amada familia y las muestras de afecto de amigos, vencí el cáncer, estoy sano. Dios me dio una nueva  oportunidad», dijo con lágrima en los ojos y la voz quebrada, Pablo Eddie Guaristy, alcalde de Ascensión de Guarayos.

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La autoridad municipal dijo que vivió un verdadero viacrucis que duró nueve meses.

Guaristy contó que todo comenzó con unas dolencias agudas en el abdomen, por lo que visitó al médico, dónde, luego de una serie de exámenes, le dijeron la dura noticia que golpeó su alma y lo dejó sin aliento: El diagnóstico fue cáncer de colón.

«Me aferré a Dios y  eso hizo que mi proyecto de vida levantara», dijo Guaristy, que el 31 de julio cumplirá 58 años de edad. «Me dijeron que el tratamiento era sí o sí en Brasil, pero mi hermana Marlene, que es médico, se contactó con la clínica Center en Santa Cruz, donde el 16 de mayo me practicaron una cirugía. La operación estuvo a cargo del médico oncólogo Elar Soliz. En la intervención de riesgos extremos, me sustrajeron un tumor cancerígeno de 8 kilos, localizado en el colón», relató.

Después de la operación, que fue todo un éxito, vinieron cinco sesiones de inmunoterapia y siete de quimioterapia, hasta que la mañana del 18 de enero sonaron las campanillas en la clínica, indicando que el cuerpo de Pablo Eddie Guaristy estaba libre de cáncer.

Dijo que la noticia lo quebró en llanto, sus lágrimas era una mezcla de alegría, emoción y agradecimiento a Dios, a su familia y a los amigos.

«Ahora estoy en un estricto control y seguimiento médico», comentó.

En tanto, su hermana y médico de cabecera ponderó la  fuerza de voluntad, ganas de vivir y el aferrarse a la vida de su hermano.

También resaltó su espíritu valiente y sentido de responsabilidad con sus funciones, como alcalde, que en los largos y fatídicos días y noches en la clínica, el dirigía su pueblo, a través del celular. «Desde su cama de enfermo trabajaba»,  contó la profesional.