Rodrigo Paz Pereira en el Foro CAF: «Bolivia ha madurado y la estabilidad económica es hoy un bien público»


El mandatario boliviano anunció un recorte del 30% del gasto público mediante la eliminación de «ítems fantasma», defendió la eliminación de subsidios a hidrocarburos y propuso un modelo de «capitalismo productivo» basado en la transparencia y el diálogo social.

Fuente: Red Uno



Milen Saavedra

En el marco de la Plenaria «Bolivia Hoy» del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por el banco de desarrollo CAF, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, ofreció una visión disruptiva sobre el futuro de su nación. En una entrevista conducida por Jan Martínez Ahrens, director de EL PAÍS, el mandatario boliviano defendió el fin de la era del «Estado tranca», anunció recortes drásticos a la corrupción y envió un mensaje de certidumbre a los inversores internacionales.

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El fin del «Estado Tranca» y el ascenso del Qamirismo

Paz Pereira fue enfático al describir la transición económica que atraviesa el país, alejándose de las etiquetas tradicionales de izquierda o derecha para centrarse en un modelo de capitalismo productivo. El presidente rescató el concepto aymara del qamirismo (la búsqueda de la abundancia y el éxito) para explicar la naturaleza del 85% de la economía boliviana, que actualmente es informal.

«El Estado ha sido una tranca para los emprendedores», afirmó el presidente. «Estamos desmontando un Estado corrupto para que el capital dé techo, salud y educación. Queremos que ser formal sea barato en Bolivia», agregó.

Decisiones «no moderadas»: Hidrocarburos y lucha contra la corrupción

A pesar de ser calificado por algunos sectores como un líder moderado, Paz Pereira recordó que su administración tomó la decisión histórica de retirar la subvención a los hidrocarburos, una medida que ningún gobierno se atrevió a tocar desde la década de los 70.

Asimismo, anunció un plan de choque para reducir el gasto público en un 30% para finales de febrero. Según el mandatario, gran parte de este ahorro provendrá de la eliminación de «ítems fantasma» dentro de la administración pública. «Eran funcionarios que no existen, cuyo sueldo iba destinado al partido o a la corrupción. Estamos limpiando la casa y los resultados son extraordinarios», aseguró.

Minería y el «cambio de opinión» de la Pachamama

Sobre el potencial minero y el litio, el presidente lamentó que, mientras Perú y Chile mueven decenas de miles de millones de dólares, Bolivia apenas alcance los 6.000 millones a pesar de tener el «corazón» de la riqueza mineral en Potosí.

En una anécdota que captó la atención del foro, Paz Pereira relató una conversación con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva:

«Lula me decía que en años anteriores no podía invertir porque le decían que la ‘Pachamama no quería’. Yo le dije: ‘Presidente, la madre tierra ha cambiado de opinión; ahora quiere que la cuiden, pero también quiere inversión'», explicó.

Relaciones internacionales y democracia

El mandatario abogó por una relación abierta con el mundo, criticando la «traición a la patria» que supuso, a su juicio, el cierre de mercados internacionales en 2008 por motivos ideológicos, lo que destruyó miles de empleos.

Respecto a la situación regional, expresó su respeto por figuras como María Corina Machado en Venezuela y vaticinó una «eclosión de nuevos liderazgos» en ese país, similares a los que permitieron su victoria en Bolivia. «En Bolivia hicimos una revolución con votos, sin un solo tiro, y estamos cambiando la economía con diálogo y confianza verificable», subrayó.

Un cierre personal: De la carbonera al Palacio

Paz Pereira cerró el conversatorio con una nota íntima sobre su infancia en el exilio junto a su madre, Elena Gallega, y su hermano. Recordó con emoción cuando, tras ser expulsados de una casa en Chile durante el golpe de 1973, terminaron durmiendo en una carbonera gracias a la caridad de un conserje.

«Esas memorias nos hicieron entender que los rencores no corresponden y que el amor y la construcción de futuro siempre tendrán mayor suerte», concluyó el presidente, reafirmando su fe en que los números de crecimiento de Bolivia sorprenderán al mundo al finalizar el año.