El español se mantiene a diez minutos del liderato, pero se ve en la lucha por un Touareg donde considera clave el desenlace de la segunda parte de la etapa maratón.

Fuente: https://as.com
La imagen general de este Dakar está dejando un planteamiento casi idéntico entre todos los aspirantes al Touareg. Para empezar, todos admiten que la edición está siendo una de las más emocionantes de los últimos tiempos. También señalan que la estrategia puede tener mucho peso en el resultado final, pero sobre todo, que los dos próximos días de carrera serán los más decisivos de la edición. Una postura que también defiende un Carlos Sainz, que dentro de las dos etapas maratón que vienen por delante hace hincapié en la segunda de ellas, con 420 kilómetros de especial en los que cualquiera de los aspirantes puede sentenciar la prueba a su favor… si sabe cómo gestionarlo.
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“Llegamos a la parte más importante del rally, la segunda etapa de la maratón sin motos delante”, comenzaba analizando el de Ford, que se presenta a ese escenario a diez minutos del líder pero con las aspiraciones de conquistar su quinto Touareg intactas. A pesar de que en esta octava etapa el español contaba con recuperar algo de tiempo frente a la primera posición, la realidad es que “ha sido una etapa larga con mucho ritmo”. Y eso, unido a que ahora están “yendo todos muy rápidos, ha hecho que haya muy pocas diferencias”. Aunque en su caso, un incidente con Serradori también le condicionó un poco el cronometrado: “Ha pinchado y le he adelantado, pero luego la zona de piedras me la he tomado con calma y me ha dado el sentinel. Yo no lo hubiese hecho. Pero no ha sido nada importante”.
Sainz le resta importancia a lo ocurrido en una octava especial que tan solo ha hecho que Al Attiyah gane tiempo frente a un Top-5 sin cambios, pero con un día menos de carrera. Sobre el papel podría parecer positivo que de cara a la novena etapa Carlos comience por detrás del qatarí, pues llegar hasta su posición supondría, para empezar, una recuperación de tres minutos frente a Nasser. Sin embargo, el español continúa pensando a dos días vista y va más allá: “Sería positivo, pero hay que ver cómo saldríamos para el día siguiente que es el más complicado”. Todos han marcado en rojo el décimo día de carrera y el madrileño solo desea “tener una maratón limpia”.
En gran parte, de eso dependen sus opciones de victoria. Por delante hay “un rally bonito con cuatro o cinco coches (tres de ellos Ford) pegados con marcas diferentes”.
Pero dentro de su Raptor, una pareja que completa Lucas Cruz dispuesta a seguir haciendo historia. Según su plan, para aumentar la estadística del ganador más longevo del Dakar y lograr algo que nadie ha conseguido hasta ahora, vencer con cinco marcas diferentes, Sainz tiene claro que “no es bueno salir delante en la segunda etapa de la maratón”. Pero ni siquiera esa fijación con la estrategia le hace dar más vueltas que otros años: “Solo nos centramos en la maratón porque no habrá motos y será donde más diferencias haya”. A Carlos se lo dice la experiencia, después de una primera semana donde esa teoría se convirtió en realidad.