Si bien el asesinato de Mauricio Aramayo conmocionó a Tarija y al resto del país por la violencia del ataque y el alto perfil de la víctima, durante los últimos meses hubo otros hechos en el departamento. Muchos siguen sin esclarecer.
Fuente: https://elpais.bo
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El asesinato del dirigente político Mauricio Aramayo ocurrido el jueves pasado causó conmoción, las autoridades evitaron calificarlo inicialmente como un “ajuste de cuentas” o “sicariato” por el alto perfil de la víctima. Sin embargo, no se trata del primer caso en el departamento, hubo otras muertes violentas en 2025 que permanecen sin resolver.
Estas situaciones ponen en cuestión la imagen de una región conocida por su relativa tranquilidad y se plantean interrogantes profundos sobre la expansión de la violencia vinculada al crimen organizado.
Lo que se sabe de Aramayo
Mauricio Aramayo conducía su vehículo la noche del jueves cuando fue interceptado por una motocicleta a bordo de dos encapuchados, uno de ellos le disparó en el tórax y el cráneo, lo que le provocó la muerte. El hecho adquirió relevancia nacional por tratarse la víctima de quien fuera delegado y hombre fuerte del presidente Rodrigo Paz en Tarija.
Aunque el caso fue declarado en reserva, trascendió que ya hay al menos dos aprehendidos. Uno sería un extranjero que estuvo a cargo de disparar, otro capturado en Yacuiba sería familiar del presunto autor intelectual. En ese último operativo también se encontró un arma de fuego y documentación relacionada al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), institución que Aramayo dirigió durante tres semanas en diciembre.
Eso tiene cierta relación con un posteo de la vocera presidencial, Carla Faval, donde aseveraba que Mauricio había sido amenazado por negarse a recibir una coima. Su teoría abrió más dudas sobre por qué no lo había denunciado o pedido protección. Esa y otras versiones están en evaluación, pero mayormente apuntan a un trasfondo más complejo que el de un simple ataque aislado, que podría estar relacionado con pugnas, venganzas o disputas internas a nivel criminal o político.
Sicariato y ajustes de cuentas
Muchos calificaron lo ocurrido con Aramayo como el primero de esta naturaleza, lo fue en el sentido de que la víctima fue un dirigente político de larga trayectoria, cercano al presidente del Estado y candidato a las subnacionales. Sin embargo, sí existieron otros hechos con este tipo de violencia.
No hace tanto, el 17 de diciembre un hombre llamado Juan Durán bajó de su vehículo en el que iba acompañado por un amigo y de repente fue abordado por encapuchados en una moto que le dispararon varias veces y, en cuanto lo vieron caer y desangrarse, huyeron. La víctima fue socorrida a tiempo para salvar su vida, pero todavía hay incertidumbre sobre las razones del ataque y la identidad de sus autores.
En la capital tarijeña en noviembre de 2024 otro hecho alarmó a la población, cuando un hombre fue ejecutado con tres disparos en la cabeza en el mercado Abasto del Sur, al frente de testigos y en plena vía pública.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y Fiscalía apuntaron que la modalidad del asesinato era consistente con un ajuste de cuentas, dado el modo de operación —sicarios en motocicletas y disparos certeros— y la ausencia de robo de pertenencias. A eso se sumó que el fallecido tenía antecedentes penales en Bermejo. Sin embargo, el hecho nunca fue esclarecido plenamente.
En otro hecho, apenas en octubre del 2025 en Yacuiba un joven argentino fue baleado por sujetos a bordo de una motocicleta que lo interceptaron al bajar de un vehículo en San José de Pocitos. La víctima murió al día siguiente. Por la forma del crimen el hecho fue calificado como ajuste de cuentas, pero los atacantes habrían huido por un paso no autorizado a la República Argentina y todavía se desconoce su identidad o los motivos.
La familia del fallecido en el norte del vecino país es conocida por su actividad comercial.
Bermejo es otro municipio donde se reportaron ajustes de cuentas recientes. Uno de ellos en mayo del 2025 cuando un encapuchado irrumpiera en un domicilio donde un grupo de unas 15 personas jugaba cartas y bebía, abrieron fuego y escaparon. El objetivo sería asesinar al dueño del inmueble, pero este sobrevivió. Sin embargo, el sindicado huyó en la motocicleta en la que los esperaba su cómplice.
En esa misma ciudad, el Jueves de Compadres un supuesto sicario abordó a un hombre en el parque Los Chaguancos, le disparó cinco veces y también hirió a dos de sus acompañantes. Después escapó y la investigación quedó trunca debido a la falta de cooperación de la familia de la víctima que se rehusó a sentar una denuncia y cooperar con información. El hecho fue catalogado como un ajuste de cuentas, especialmente porque el mismo hombre había sido atacado de forma similar semanas antes.
Casos
Los casos relacionados con sicariato se han registrado tanto en la ciudad de Tarija como en municipios fronterizos de Yacuiba y Bermejo
Ajustes de cuentas y crimen organizado
Aunque no todos los casos han sido esclarecidos totalmente, la repetición de la modalidad sugiere que, detrás de los crímenes, se encuentran redes o estructuras que recurren a sicarios para dirimir conflictos, venganzas o disputas territoriales.
Estas disputas no siempre aparecen asociadas directamente al narcotráfico, como en otras regiones del país. Pero sí muestran una violencia organizada en la manera de ejecución y planeación, con agentes que llegan, cumplen su cometido y se esfuman sin dejar huellas inmediatas.
