Soni y Mangala: dos carreras que buscan renacer en Oriente


Kevin Soni y Eliaquim Mangala llegaron a Oriente Petrolero con un objetivo claro: reencontrarse con su mejor versión futbolística. Lejos del foco del dinero, ambos ven en el fútbol boliviano una oportunidad para levantarse, competir y volver a sentirse protagonistas.

Por Pedro Rivero de Ugarte



Fuente: diez.bo

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Kevin Soni y Eliaquim Mangala no aterrizan en Bolivia como simples refuerzos. Llegan cargando historias, cicatrices y una misma necesidad: volver al ruedo. Desde DIEZ se tomó contacto con el representante de ambos futbolistas, quien fue claro al señalar que su arribo al país no responde a un tema económico, sino al deseo profundo de recuperar confianza y continuidad.

La llegada de los dos jugadores a Oriente Petrolero sacudió el mercado local e incluso generó eco internacional. No es común que futbolistas con pasado en ligas top de Europa apuesten por el fútbol boliviano, y mucho menos con la convicción de usarlo como plataforma para relanzar sus carreras.

En el caso de Kevin Soni, se trata de un delantero camerunés de 27 años, formado en el fútbol francés. Debutó profesionalmente en el Girondins de Burdeos y luego continuó su camino en España, defendiendo camisetas de peso como Girona, Celta de Vigo y Villarreal, experiencia que hoy intenta capitalizar.

Su último club fue el Zelez Pancevo de la primera división de Serbia, aunque sus números recientes no acompañan su recorrido. En los últimos cuatro años apenas convirtió dos goles, una estadística que refleja un período complicado. En Oriente, bajo la conducción del español David González, Soni busca recuperar confianza y convertirse en una referencia ofensiva.

Pero si hay un nombre que concentra todas las miradas es el de Eliaquim Mangala. El defensor central francés, de 34 años, posee una trayectoria que impone respeto. Manchester City pagó cerca de 45 millones de euros por su pase y con los “citizens” levantó varios títulos, siendo parte de una etapa histórica del club.

Mangala también dejó su huella en el Everton de Inglaterra, Porto de Portugal, Valencia de España y Saint-Étienne de Francia. Su último equipo fue Estoril Praia, pero en los últimos años su carrera estuvo marcada por lesiones que le impidieron sostener continuidad.

A nivel selección, el zaguero defendió la camiseta de Francia en varias oportunidades y fue subcampeón de la Eurocopa 2016, un logro que lo coloca en una élite reservada para pocos. Hoy, lejos de los grandes escenarios, busca reencontrarse con el fútbol desde otro lugar.

Está claro que Soni y Mangala ven en Bolivia una oportunidad de renacer. Ambos llegan con la ilusión de asumir un rol protagónico, volver a sentirse importantes y, desde allí, dar un nuevo salto. Oriente Petrolero los recibe como apuestas fuertes, pero sobre todo como futbolistas que aún creen que su historia no terminó.