
Fuente: DW
La incertidumbre marca la situación de cientos de personas encarceladas en Venezuela por motivos políticos. No se sabe cuántas son exactamente, porque cada organización de derechos humanos lleva sus propios registros y porque la cifra es dinámica, sobre todo desde el 3 de enero de 2026.
Desde entonces, se han producido más detenciones y también nuevas denuncias de familiares de personas arrestadas antes de la caída del ahora exgobernante Nicolás Maduro, que hasta ese momento no habían expuesto sus casos.
«Desde que se hizo el anuncio formal de que iba a haber excarcelaciones, el 8 de enero, hemos recibido más de 600 personas que antes no se habían atrevido a reportar por miedo o por temor a represalias. A medida que han pasado los días, hemos revisado, discutido y analizado los casos, incorporándolos a los listados. Hasta el 25 de enero, con las 109 excarcelaciones que hemos verificado, todavía quedan 734 presos por motivos políticos en Venezuela», dice a DW Gonzalo Himiob, vicepresidente de la oenegé Foro Penal. «Y ha ido saliendo gente, pero otros han entrado», prosigue.
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La angustia de la incertidumbre
En las últimas semanas, el oficialismo ha anunciado cifras distintas de excarcelación de presos, pero no publica listas con sus nombres. Los familiares no pueden saber si sus allegados serán los siguientes en abandonar los centros penitenciarios.
«Viven en una constante incertidumbre, que revictimiza a las personas encarceladas o que están siendo excarceladas y a todo su núcleo familiar. Ya tenemos 16 días de vigilias frente a los centros de reclusión del área metropolitana, porque las familias no tienen certezas. Eso les genera una gran angustia», explica a DW Óscar Murillo, coordinador general de la organización de derechos humanos Provea.
«Con las excarcelaciones, el oficialismo maneja la narrativa de tal manera, que implica que no es que estas personas no sean delincuentes, sino que ellos quieren dar un gesto de paz», señala Gonzalo Himiob. «A la vez, implica que sí, que tienen presos políticos, pero el Gobierno nunca va a reconocer que tiene presos políticos, entre otras cosas, porque la encarcelación sistemática de personas por motivos políticos es un crimen de lesa humanidad. Y eso equivaldría a confesar un crimen de lesa humanidad», subraya.
Opacidad de las autoridades
Entre las personas que el Gobierno de Venezuela contempla como excarceladas, «hay algunas que fueron liberadas ya en diciembre de 2024 y también habría algunos prisioneros comunes, no políticos. Mientras no exista una lista oficial, no podemos saber ni la cantidad real ni la identidad de estas personas. Hay mucha opacidad por parte de las autoridades», indica a DW Rafael Uzcátegui, codirector de la oenegé venezolana Laboratorio de Paz.
Esta falta de transparencia también existe en los criterios de excarcelación. ¿Quién sale de prisión y por qué? «Hay un número importante, al menos 80 hasta diciembre de 2025, que tenían unas condiciones preexistentes de salud, cuyos riesgos se elevaban de mantenerse recluidos. También hay personas de más de 70 años recluidas», comenta Óscar Murillo, de Provea. Pero ni el estado de salud ni la edad parecen haber sido, hasta ahora, razones para liberar a los presos.
Excarcelación, no liberación
«Es una alegría que las personas estén en su casa con sus familiares, pero no tienen libertad plena», destaca Rafael Uzcátegui. «Su causa y las acusaciones en su contra continúan abiertas, y tienen derechos restringidos, como la prohibición de hacer declaraciones sobre su situación, así como la obligación de presentarse cada cierto tiempo a firmar ante un tribunal, lo que les limita su capacidad de libre tránsito. Tampoco pueden participar en manifestaciones», dice.
Esto no solo consigue limitar el ejercicio de sus derechos, sino también el de las personas que están a su alrededor. «A ninguno se le ha dado libertad plena. A todos se les ha dado lo que se llama en Venezuela medidas cautelares, con restricciones que incluyen la salida del país. En cualquier momento, podrían volver a la cárcel, porque sus causas siguen abiertas», aclara Gonzalo Himiob, de Foro Penal.
«Mientras no salgan todos los presos políticos, no podemos decir que en Venezuela existen señales del inicio de un proceso de transición», sentencia, por su parte, Rafael Uzcátegui, de Laboratorio de Paz.
Excarcelaciones escalonadas
Pero ¿por qué no se libera a todos los presos políticos de una vez? Según Uzcátegui, esto persigue varios objetivos. En primer lugar, disminuir el impacto mediático de la excarcelación. «El Gobierno de Delcy Rodríguez está en este marco de cooperación con los EE. UU. y necesita cumplir los términos sin que parezca que está recibiendo órdenes, para evitar toda la polémica que existe en su base de apoyo por este acuerdo con EE. UU. Por eso se insiste mucho en que se trata de una decisión unilateral , y que ya Nicolás Maduro había ordenado las excarcelaciones, aunque todos sabemos que son consecuencia de lo que ocurrió el 3 de enero», explica Uzcátegui.
En tercer lugar, según este experto, todo apunta a que habrá un grupo de presos que van a seguir retenidos porque el Gobierno va a intentar aprobar una ley de amnistía y ese lote sería liberado en virtud de esa nueva regulación. «Pero esa ley de amnistía tiene una dimensión peligrosa, que es que seguramente va a incluir la impunidad para personas responsables de violaciones de derechos humanos», advierte el codirector de Laboratorio de Paz.