La institucionalidad empresarial acompañó la transformación productiva de Santa Cruz y su consolidación como motor económico nacional.
Por Óscar Capriles

Torres CAINCO, sede institucional de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz.
Fuente: La Razón
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz, CAINCO, conmemoró 111 años como referente del empresariado organizado en Bolivia.
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En entrevista exclusiva con el programa Piedra Papel y Tinta de La Razón, Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco, no relata lo que su institución significa para Santa Cruz y el país.
Desde su fundación, la organización empresarial surgió para representar a los sectores productivos en una economía regional aún incipiente, donde la integración territorial y el comercio constituían desafíos fundamentales para el crecimiento económico.
Origen
En sus primeras décadas, la institucionalidad empresarial estuvo vinculada a la construcción de infraestructura que permitiera conectar Santa Cruz con el resto del país.
La demanda del ferrocarril que uniera el oriente con el occidente simbolizó una visión de desarrollo basada en la producción, el intercambio comercial y la organización del sector privado.
Este proceso reflejó el papel de la institucionalidad empresarial en la articulación económica regional y en la consolidación de una vocación productiva.
Motor económico
Durante la segunda mitad del siglo XX, Santa Cruz experimentó una transformación económica que la posicionó como motor productivo nacional.
La expansión de la agroindustria, el crecimiento del comercio y el desarrollo del sector servicios impulsaron la diversificación económica regional y fortalecieron la participación empresarial en la economía boliviana.
Este crecimiento productivo estuvo acompañado por la consolidación de organizaciones empresariales que representaban al sector privado y promovían el desarrollo institucional.
Empresariado organizado
Actualmente, la institución reúne a más de 3.000 empresas de distintos sectores económicos, en su mayoría pequeñas y medianas unidades productivas.
La entidad mantiene programas orientados a la capacitación empresarial, la innovación y la apertura de mercados, fortaleciendo la competitividad del sector productivo regional.
A lo largo de más de un siglo, la organización acompañó etapas de crecimiento económico y momentos de crisis, reflejando la evolución del empresariado cruceño y el papel de la institucionalidad privada en el desarrollo regional y nacional.
La trayectoria institucional resume la contribución del empresariado organizado al desarrollo productivo de Santa Cruz y su aporte sostenido al crecimiento económico de Bolivia.
Fuente: La Razón