Casos de chikunguña: Sedes Santa Cruz refuerza el control vectorial con un plan de contingencia


Autoridades piden eliminar criaderos en los hogares y reforzar medidas de prevención ante el incremento de casos.

Stefany Beatriz Guzmán Nuñez

 



Fuente: Red Uno

Santa Cruz se enfrenta a un aumento de casos de chikunguña, enfermedad viral transmitida por mosquitos, y las autoridades del Servicio Departamental de Salud (Sedes) han activado un plan de contingencia para contener su propagación.

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El doctor Carlos Alberto Hurtado, gerente de epidemiología del Sedes, informó que hasta la fecha se han registrado 1.398 casos positivos en 28 municipios, con 6 pacientes internados en terapia intensiva, incluidos dos recién nacidos que contrajeron la enfermedad por transmisión vertical durante el parto.

“Estamos ejecutando nuestro plan de contingencia desde el Sedes, que incluye fumigación en zonas estratégicas, orientación a la población sobre la destrucción de criaderos y atención médica garantizada en centros de salud y laboratorios”, explicó Hurtado.

El especialista resaltó que la chikunguña no tiene vacuna ni tratamiento específico, por lo que la prevención recae principalmente en la eliminación de criaderos de mosquitos en los hogares.

“La mejor manera de proteger a la familia es revisando patios, canchones, floreros, llantas y recipientes que puedan acumular agua. Cada envase puede ser un criadero potencial”, advirtió.

Síntomas y atención médica

Hurtado explicó que los primeros síntomas de la chikungunya incluyen fiebre alta y dolor articular intenso en muñecas, codos y rodillas. A diferencia del dengue, que genera dolor muscular generalizado, ambas enfermedades requieren atención médica inmediata.

Respecto a la duración de la enfermedad, el doctor señaló que normalmente es autolimitada entre 7 y 10 días, aunque puede dejar secuelas incapacitantes como artropatías que afectan las articulaciones de manera prolongada.

Ante la proximidad de las fiestas de carnaval, Hurtado advirtió que los casos podrían aumentar debido a que muchas personas no acudirán a los centros de salud.

“La enfermedad seguirá su curso mientras la población no colabore limpiando sus patios y tapando recipientes que acumulen agua. El enemigo vive en la casa”, enfatizó.

Además de la limpieza de criaderos, el uso de repelentes, especialmente en niños, y la fumigación de unidades educativas son medidas esenciales para reducir el riesgo de contagio. Hurtado recalcó que la responsabilidad es compartida entre autoridades y la población.