Las comparsas del centro de la ciudad mantuvieron viva la tradición gastronómica en el tercer día de festejo, compartiendo el churrasco típico con visitantes locales y extranjeros en un ambiente de confraternización.
Milen Saavedra
Fuente: Red Uno
El aroma a brasa y carne asada se apoderó de las calles de Santa Cruz de la Sierra durante este martes de Carnaval. Como es costumbre en la «fiesta grande», las comparsas instalaron sus parrillas en plena vía pública para degustar el infaltable churrasco, convirtiendo las aceras en grandes comedores al aire libre donde la música y la tradición fueron los ingredientes principales para despedir los tres días de mojazón.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Entre las agrupaciones presentes, la fraternidad «Cambas Yescas» destacó por su entusiasmo y buen humor a pesar de las dificultades logísticas de la temporada.
«No hay gasolina, pero lo que sí hay es alegría y eso nunca va a faltar», comentaron los comparseros, quienes desde las 11 de la mañana iniciaron la jornada de parrillada. Para los integrantes de la comparsa, el churrasco no es solo comida, sino el pretexto perfecto para compartir sanamente con la familia y los amigos tras un intenso recorrido por el casco viejo.
La celebración también traspasó fronteras, integrando a turistas que llegaron a la capital oriental para vivir la experiencia del carnaval de calle. Una joven de origen africano, criada en Francia, fue la invitada especial de una de las agrupaciones y no ocultó su sorpresa y agrado por las costumbres locales. Entre risas por los juegos con agua, la visitante calificó el asado cruceño como «riquísimo», sumándose así a una despedida de Carnaval que, más allá de los excesos, se refugió en el sabor y la hospitalidad característica del pueblo cruceño.
