
El sector empresarial expresó su respaldo a las acciones económicas del Gobierno tras una reunión sostenida entre la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, en la que se evaluó la coyuntura económica y las primeras medidas adoptadas para enfrentar la crisis.
Durante el encuentro, el presidente de la CEPB, Giovanni Ortuño, reconoció la complejidad del momento que atraviesa el país y destacó que, a poco más de 100 días de gestión gubernamental, ya se observan decisiones “claras y responsables” que comienzan a reflejarse en indicadores económicos, la dinámica empresarial y la recuperación de la confianza tanto interna como externa.
Ortuño reiteró el compromiso del empresariado de acompañar todas las políticas orientadas a fortalecer la estabilidad macroeconómica, impulsar la producción y proteger el empleo, además de valorar la apertura del ministro para sostener un diálogo directo con el sector privado sobre los desafíos inmediatos y las perspectivas de mediano plazo.
Economía
Por su parte, Espinoza explicó que la estrategia oficial se centra en estabilizar la balanza de pagos, reordenar los mercados y reconstruir las bases productivas en un contexto internacional más exigente. Entre las prioridades mencionó el restablecimiento del funcionamiento transparente del mercado cambiario mediante medidas que generen confianza sin provocar distorsiones en las cadenas de pago.
En el ámbito fiscal, el ministro informó que el Gobierno inició un proceso de consolidación responsable del gasto público y proyecta una reducción progresiva del déficit en los próximos años. Señaló que la estabilización debe garantizar previsibilidad, control de la inflación y un tipo de cambio estable, condiciones necesarias para abordar posteriormente ajustes en otros precios clave de la economía.
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Asimismo, destacó la necesidad de avanzar en reformas estructurales, incluida nueva normativa para inversiones y cambios en sectores estratégicos como minería e hidrocarburos, además de ajustes institucionales y tributarios acordes al nuevo entorno global.
En la reunión se acordó mantener un canal permanente de coordinación entre el Gobierno y el sector empresarial, bajo la premisa de que la articulación público-privada será determinante para superar la crisis, recuperar la confianza y construir una economía más competitiva y sostenible.