El buque nuclear refuerza la agrupación naval de Washington en la zona mientras persisten las sanciones y las protestas internas en Irán
(Con información de AFP, AP, Reuters, Europa Press y EFE)
Fuente: infobae.com
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío del portaaviones USS Gerald R. Ford a Medio Oriente para sumarse al USS Abraham Lincoln, una medida que eleva la presión militar sobre Irán en un momento de renovadas negociaciones sobre el programa nuclear iraní. “Partirá muy pronto”, afirmó Trump al ser consultado por periodistas sobre el traslado del Ford, el buque más avanzado de la Marina estadounidense, desde el Caribe hacia la región. El mandatario subrayó que la nave será necesaria “en caso de que no logremos un acuerdo” con Teherán.
La decisión fue confirmada tras reportes de medios estadounidenses sobre los preparativos del Departamento de Defensa para el despliegue del Ford, que operaba en el Caribe luego de participar en la operación que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero. El Ford, que cuenta con un reactor nuclear y capacidad para más de 75 aeronaves militares, fue movilizado abruptamente desde Europa hacia el Caribe en noviembre de 2025, extendiendo un despliegue que se acerca ya a los ocho meses.
FILE PHOTO: The USS Abraham Lincoln (CVN-72), a Nimitz-class nuclear-powered aircraft carrier, is shown at Naval Air Station North Island in San Diego, California, U.S. August 11, 2025. REUTERS/Mike Blake/File Photo
La llegada del Ford al mar Arábigo reforzará la agrupación naval liderada por el Abraham Lincoln, acompañada por destructores con misiles guiados y aviones de combate. El último precedente de dos portaaviones estadounidenses en la zona se remonta a junio del año anterior, cuando se produjeron ataques contra instalaciones nucleares iraníes. Con solo once portaaviones en su arsenal, la Armada de Estados Unidos considera estos buques como recursos estratégicos, sujetos a programaciones anticipadas y susceptibles a extensiones en periodos de alta tensión.
Las recientes negociaciones indirectas entre Washington y Teherán se desarrollaron en Mascate, Omán, con mediación del ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, y concluyeron sin acuerdo definitivo. Trump advirtió que un fracaso en las negociaciones tendría “consecuencias muy traumáticas” para la República Islámica y sugirió que un acuerdo podría alcanzarse “durante el próximo mes”. Autoridades estadounidenses han mantenido contacto sostenido con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien insiste en que cualquier pacto debe incluir restricciones al programa de misiles balísticos iraní y el cese del apoyo a grupos como Hamás y Hezbollah.

El presidente Donald Trump habla con la prensa antes de salir de la Casa Blanca, el viernes 13 de febrero de 2026, en Washington. (AP Foto/Evan Vucci)
El despliegue coincide con un periodo de tensión interna en Irán, donde persiste la conmoción por la represión de protestas masivas el mes pasado, que dejó miles de fallecidos según reportes. Las familias de las víctimas han iniciado el tradicional duelo de cuarenta días, lo que incrementa la presión social sobre el gobierno de Teherán, sumido en dificultades económicas agravadas por las sanciones internacionales. Videos difundidos en internet muestran concentraciones de dolientes en ciudades como Mashhad, donde se han entonado canciones patrióticas históricas en actos de memoria colectiva.
Por su parte, el Comando Sur de Estados Unidos aseguró que, pese al traslado del Ford, las fuerzas en Latinoamérica mantienen su capacidad para contrarrestar “actividades ilícitas y actores malignos en el Hemisferio Occidental”. El portavoz militar, coronel Emanuel L. Ortiz, afirmó que “la postura de fuerzas evoluciona”, pero la “capacidad operativa no lo hace”, manteniendo la preparación para proteger los intereses estadounidenses en la región.
Las naciones árabes del Golfo han advertido que cualquier escalada militar podría desencadenar un nuevo conflicto regional, en un contexto marcado por la reciente guerra entre Israel y Hamás en Gaza y la inestabilidad persistente en el estrecho de Ormuz. La Casa Blanca no respondió a solicitudes de comentarios sobre la duración y alcance del despliegue del Ford, mientras la tripulación afronta un periodo excepcionalmente largo de operaciones en alta mar.
