El presidente de Caniob dijo que el país produce 3 millones de toneladas de soya que van a exportaciones, mercado interno e industria. El sector industrial requiere unos 5 millones de toneladas para operar al 100% y duplicar la exportación
Por Erika Ibáñez

La cosecha de soya en Santa Cruz. Foto. Archivo
Fuente: La Razón
La importación de soya con arancel cero permitirá a la industria oleaginosa del país compensar el déficit de 2 millones de toneladas que enfrenta y operar al 100% de su capacidad productiva, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob), Jorge Amantegui.
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Explicó que Bolivia produce hasta 3 millones de toneladas de grano de soya y que el sector tiene una capacidad de procesamiento de más de 5 millones de toneladas para la producción de subproductos como harina, aceite y cascarilla.
“Tenemos un déficit de 2 millones de toneladas de grano de soya, lo que hace que las industrias trabajen al 65% de su capacidad. Entonces, el decreto recientemente aprobado por el Gobierno es una forma de compensar hasta que se mejoren las condiciones del sector primario”, dijo en Bolivia Tv.
Asimismo, remarcó que el Decreto Supremo 5547 es un aliciente y una forma de compensar el déficit de producción del grano de soya; sin embargo, aún falta conocer “qué se establece en la reglamentación”.
Además, dijo que el sector primario tiene un decreto que le favorece para exportar 800.000 toneladas de grano, con lo que el sector industrial se queda con unos 2 millones de toneladas, “muy debajo de nuestra capacidad de producción”. Además, destinan más del 20% para cubrir el mercado interno.
Amantegui dijo que con la producción actual de subproductos de soya exportan por un valor de $us 1.200 y $us 1.500 millones que son dólares que vuelven al país.
Duplicar la exportación
“Nosotros compramos todo el grano de soya, los 3 millones y este año vamos a necesitar más o menos $us 1.200 millones para pagar al sector primario y esas son las divisas que vuelven. Si nosotros pudiéramos producir toda la capacidad, los 5 millones de toneladas, podríamos duplicar las exportaciones a más de $us 3.000 millones, más empleo y más pago de impuestos porque nosotros pagamos todo”, explicó en radio Fides.
En su criterio sería óptimo que el Gobierno apoye al sector productor primario para que incremente la producción, pero requiere condiciones y mejoras tecnológicas para subir los números.
“Todo dependerá de la reglamentación, porque si el Senasag pone barreras fitosanitarias, es imposible. Tiene que ser flexible para que podamos importar, es un negocio a escala grande, porque si pedimos hoy seguro nos mandarán en agosto. No es fácil, hay que tener recursos”, acotó.
El presidente de Caniob reconoció que el decreto “compensa a la industria que tiene más capacidad para producir, cubrir el mercado interno y exportar y eso son beneficios para el país”.
Mediante ese decreto, el Gobierno aprobó la modificación del gravamen arancelario a cero por ciento para la importación de grano de soya. La disposición rige hasta el 31 de diciembre.
Uno de los considerandos del decreto señala que la finalidad de la medida es fortalecer la producción de subproductos de soya.
Además de su aporte económico, la soya es un componente fundamental para la seguridad alimentaria, al proveer materia prima para la elaboración de aceite vegetal y alimentos balanceados (harina), que sostienen las cadenas productivas de carne de pollo, cerdo y res, así como de leche y huevos, según la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).
Fuente: La Razón