Durante el recorrido los indígenas denunciaron que la ampliación del área de explotación minera está ocasionando la pérdida de territorio, el cual es usado para la producción de cacao.

Fuente: ANF
Ante la inspección in situ que hizo el Tribunal Agroambiental en el Territorio Indígena Multiétnico II, a orillas del río madre de Dios, la cooperativa minera aurífera Asobal paralizó sus actividades de explotación.
“Se instruye de manera inmediata permanecer dentro de nuestras Ate’s autorizadas y la paralización de toda actividad en el río madre de Dios”, dice el instructivo que emitió la cooperativa mineral Asobal el 2 del mes en curso.
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La inspección se realizó el 4 y 5 de febrero donde participaron los magistrados Roxana Chávez, Rocío Vásquez y Víctor Hugo Claure, técnicos y fiscales especializados, jueces agroambientales. Además, estaban los monitores territoriales indígenas y los presidentes del Territorio Indígena Multiétnico II, Lucio Ayala, y de la Central de Pueblos Indígenas de la Amazonía de Pando (CIPOAP), Javier Fernández.
Tal como señalaba el instructivo, cuando legó la comitiva hasta cercanías de las Genechiquía y Miraflores no existía ningún tipo de actividad minera y lo único que se encontraron fueron balsas arrinconadas. Las autoridades judiciales hallaron desechos, decenas de turriles oxidados cerca del río y otros estaban camuflados en la selva.

De acuerdo con el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas (OPDIB), la inspección se realizó en el marco de la acción preventiva ambiental que solicitaron las autoridades indígenas, en julio de 2025, con el objetivo de que la justicia reconozca al río Madre de Dios como sujeto de derechos y permita activar medidas de protección ante la explotación minera ilegal.
“Se ha llevado a cabo una audiencia de inspección in situ a efecto de constatar una solicitud de medidas cautelares ambientales por amenaza a la conservación de la biodiversidad, del medio ambiente, de la salud pública, del río Madre de Dios”, informó la presidenta del Tribunal Agroambiental, Roxana Chávez.
Asimismo, durante el recorrido los indígenas denunciaron que la ampliación del área de explotación minera está ocasionando la pérdida de territorio, el cual es usado para la producción de cacao. Uno de los comunarios afirmó que el anterior Gobierno autorizó el ingreso de empresas sin realizar la consultar a las comunidades indígenas.

“Somos la primera comunidad que hemos desalojado a los mineros, después que hizo el gobierno la intervención justamente en la cuadricula de Miraflores. Hemos pedido ayuda, sabemos a qué nos estamos enfrentando, sabemos que es una cooperativa que maneja dinero, que nosotros no tenemos las mismas posibilidades que estos empresarios”, manifestó un comunario de Miraflores.
En la demanda del TIM II, se expuso que en 172 kilómetros del río Madre de Dios se identificaron dos ATE (autorización transitoria especial) a favor de la cooperativa minera con 125 hectáreas cada una. De las 180 balsas que extraen oro, solo 14 realizaban actividades dentro de las dos zonas autorizadas, mientras que 166 balsas operaban fuera del área permitida.
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Fuente: ANF