Lo que debía ser un operativo de limpieza y desalojo a las 6 de la tarde, se convirtió en el «after» más épico de este Jueves de Comadres. El video ya es furor en redes sociales.
Milen Saavedra
Fuente: Red Uno
En la capital del brindis y la tonada, el Jueves de Comadres se respeta, pero la despedida… ¡esa se disfruta con ducha incluida! Este 12 de febrero, la emblemática Plaza Luis de Fuentes y Vargas fue el escenario de un momento que pasó de la tensión a la fiesta total en cuestión de segundos.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
¿Desalojo o Carnaval adelantado?
Cuando el reloj marcó las 18:00, las autoridades municipales se toparon con un reto casi imposible: convencer a miles de comadres y cumpas de que la fiesta en la plaza principal había terminado. Entre canastas, albahacas y la alegría desbordante (ayudada por algunos «erkes» y uno que otro brindis), la multitud se resistía a abandonar el lugar.
Ante la gran afluencia de personas, la Alcaldía decidió enviar un camión cisterna municipal para iniciar las tareas de limpieza y despeje. Sin embargo, lo que pretendía ser un chorro de agua para dispersar a la gente, terminó siendo el alma de la fiesta.
¡Cuma mojada, cuma feliz!
Lejos de enojarse o salir corriendo por los potentes chorros de agua, las comadres tarijeñas demostraron que al mal tiempo —o al agua fría— buena cara. El video, que ya circula por todos los grupos de WhatsApp y TikTok, muestra cómo la gente: celebró la mojazón entre gritos y saltos; se resistió a dejar la plaza usando el agua para refrescar el calor del festejo y transformó el operativo en un «mojazón» colectivo digno del mejor lunes de carnaval.
Aunque el operativo se retrasó debido al estado de alegría (y embriaguez) de varios asistentes, el camión cisterna finalmente logró su cometido de limpiar el área, pero no sin antes «bautizar» a cientos de personas que se negaban a que el jueves terminara.
Las autoridades recordaron que los horarios de uso de espacios públicos deben respetarse para garantizar la seguridad, pero en Tarija quedó claro una cosa: ¡A una comadre chapaca no la detiene ni un carro bombero!
