Los niños y adultos se ven obligados a cosechar el agua de lluvia y cuidarla como un gran tesoro
José Elio Alba
Fuente: Unitel
En la reserva de Pilón Lajas, ubicada entre el norte de La Paz y Beni, más de 1.400 familias de 23 comunidades luchan por cambiar su estilo de vida debido a la contaminación del agua causada por la minería ilegal.
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[Foto: José Elio Alba-UNITEL] / Uno de los comunarios muestra el tanque con el agua ‘cosechada
“La fiebre del oro” ha traído consecuencias devastadoras para las comunidades, que sufren de infecciones estomacales frecuentes y múltiples problemas de salud debido al consumo de agua contaminada con mercurio. Los niños y adultos se ven obligados a cosechar el agua de lluvia y cuidarla como un gran tesoro.

Para abordar esta situación, se han construido cuatro tanques de agua en la reserva para almacenar el agua de lluvia. Estos tanques son parte de un programa impulsado por la Cervecería Boliviana Nacional, que busca disminuir la cantidad de enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada.
