Las campañas electorales empiezan a acelerarse, y aunque en el escenario se dibujan pulsos cerrados entre el oficialismo y candidatos locales fuertes, las nacionales enseñaron que en política todo puede pasar.
Fuente: https://elpais.bo
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La campaña tarijeña ha entrado en calor, como no, con la llegada del Carnaval y su primer gran acto: Compadres. Inevitable cada cuatro o cinco años. Los resultados aun están por digerirse.
En lo que tiene que ver con el pulso por la Alcaldía, Johnny Torres suele salir ganando en estas fechas, sobre todo porque conecta bien: se le notan las ganas de festejar más que de ganar votos, y además ha revolucionado la jornada con una Entrada consolidada y aceptada en tiempo récord: dos años, que además alarga la farra en el centro de la ciudad. Claro que hay muchos que lo usan para atacar.
Entre los que aspiran a quitarle la silla a Torres destaca Luciana Campero, pero que todavía tiene que calcular la mezcla entre el músculo oficialista; el látigo antimasista y la naturalidad genuina. Todo suma y todo penaliza.
La campaña de Torres y la de Campero se están dando duro en las redes. “Vieja rosca” dicen unos; “sin experiencia ni conocimiento” dicen los otros. Torres siempre supo colocar sus mensajes y Campero no se queda atrás. Es verdad que la ciudad es una cosa muy seria. Es verdad que nunca hubo “gobierno amigo”. Y es verdad que los tarijeños siempre han votado lo que les ha dado la realísima gana.
El viernes en el Comité Cívico Campero y Torres se dieron las primeras caricias cara a cara con Never Antelo, que es candidato a la Gobernación por Nueva Generación Patriótica, en una suerte de arbitraje en el que solo tenía cosas que ganar.
La nómina de alcaldables es larga: Víctor Hugo Zamora, que sigue en poder de la sigla de UNIR sin Óscar Montes está mostrando músculo en las redes; Gustavo Carvajal, que va con el PDC y que era aliado de Torres tiene llegada al bloque gremial y está haciendo barrios; Ervin Mansilla, con el MTS, también calcula que le puede dar pateando de la Circunvalación hacia fuera.
Hay todavía tres incógnitas por conocer que seguramente jugarán al sprint de último momento; el economista Rodrigo Castillo que va con Demócratas y que maneja los temas con solvencia; Julio Janco que va con Never y la Nueva Generación Patriótica y Wilfredo Barrios Arancibia, que es el candidato de Edmand Lara y con eso tendrá que lidiar.
Además, hay dos partidos inscritos y sorteados en la papeleta que no sueltan prenda: El Súmate de Manfred y Unidos por los Pueblos, a todos los efectos la sigla articulada para sumar restos del masismo y que de momento sigue en estado catatónico.
El pulso por la Gobernación
De la misma manera en que la alcaldía el pulso se plantea alrededor de Johnny Torres y Luciana Campero, en la Gobernación se acota entre Adrián Oliva y Mario Cossío. Oliva aceptó ser el candidato oficialista de Patria, con Rodrigo Paz jugando un rol secundario, aunque omnipresente en un departamento donde no ganó en octubre; y un Mario Cossío que se juega su último baile en política después de 15 años apartado por el masismo.
El pulso todavía no ha entrado en debates, pues se está librando en realidad en la letra muerta de la Ley. Un ciudadano llamado Juan José Aramayo presentó una demanda de inhabilitación contra Cossío alegando que su refugio caducó en 2019, cuando retornó al país durante el gobierno de Jeanine Áñez, pero que se volvió a ir con el retorno del MAS al poder, ya “a cuenta de vacación”. El Conare paraguayo, sin embargo, ha certificado que el refugio sigue vigente desde enero de 2011. Aun así, la decisión la tomará el Tribunal Supremo Electoral, que siempre se pone muy exigente con estas cosas de los plazos.
A falta de números, pálpitos. Oliva y Cossío salieron de la misma raíz. El oficialismo a veces asfixia y la victimización a veces suma. Pero a veces no. Ni una cosa ni la otra.
Hace unos meses “todos” sabían que iba a ganar Samuel Doria Medina o Tuto Quiroga, y ganó Rodrigo Paz. Fuera de esa batalla hay también muchos nombres que tienen perfil, proyecto y hasta plata.
A Never Antelo, de NGP, ya lo hemos mencionado, porque no se va a perder ningún sarao: conoce los temas. Richard Rocha postula con el PDC auténtico, es decir el suyo de siempre, que por cierto lo bancó tanto a Rodrigo como a Edmand Lara en la campaña cuando no había nadie cerca; también corre Wilfredo Vicenter con ISA, oficialmente el candidato de Edmand Lara para la Gober y con buen pie en el Chaco. En la papeleta está también Daniel Centeno con el Tercer Sistema de Félix Patzi y también Unidos por los Pueblos, aun sin candidato.
Las campañas serán al sprint. Mientras no haya fallos, todos corren.
El paradigmático rol de Óscar Montes
El gobernador Óscar Montes ha marcado la política departamental en las últimas tres décadas. Le dio el testigo en la alcaldía a Rodrigo Paz y quedó decepcionado. Volvió a la primera fila en la Gobernación, que ciertamente es otra cosa. Su apuesta era apoyar a un candidato propio a la Alcaldía, pero se quedó sin sigla por intermediación de la justicia y el Tribunal Electoral.
De momento aun pelea la sigla, pero el tiempo se agota. Con 66 quizá este sea su último baile y pocos analistas en el medio pueden imaginarlo callado hasta el final. En las nacionales lo intentó, pero con Paz en la segunda vuelta dio un paso al frente con Tuto y se anotó la victoria en una conferencia donde, es verdad, felicitó a Paz.
Veremos si acaba moviendo voto. O si no.
