El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, precisó a EL DEBER que, de los nueve radares que Bolivia compró a Francia en 2015, solo funcionan dos. Está en curso una auditoría integral y, cuando se tenga el informe, los datos serán remitidos al Ministerio Público.
Fuente: eldeber.com.bo
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
En los últimos tres años, solo uno de los dos radares que funcionan para control aéreo boliviano detectó 4.200 vuelos irregulares en la región fronteriza entre Brasil y Paraguay, informó a EL DEBER el ministro de Defensa, Marcelo Salinas. Estos vuelos irregulares detectados por ese radar son atribuidos a la actividad ilícita del narcotráfico.
“Hay un radar que está ubicado entre La Paz y el Beni que está detectando el transporte de aviones (vuelos) irregulares cuya trayectoria es Brasil y Paraguay, y ahí se ha detectado que en los últimos tres años ha habido 4.200 vuelos irregulares. Eso se detectó mediante uno de esos radares”, indicó Salinas.
Se trata de uno de los dos radares que funcionan de un lote de nueve equipos que fueron comprados a Francia hace 11 años por el entonces presidente Evo Morales. El resto no opera, según el Gobierno, y se desconoce la situación real de estos equipos.
Esos radares están en “distintas partes del territorio”, dijo Salinas y, por citar algunas regiones, mencionó los departamentos de Beni, Santa Cruz y Cochabamba.
La autoridad reconoció que el funcionamiento del sistema de radares es “parcial”. Ante la consulta directa sobre cuántos equipos están en operación, respondió: “Creo que dos… dos de nueve”. Precisó que los únicos radares activos son los destinados al control civil del espacio aéreo, mientras que el resto no está operativo.
Contrato con observaciones
En noviembre de 2015, los gobiernos de Bolivia y Francia firmaron un contrato de compra de 13 radares por un monto aproximado de 200 millones de euros. La provisión de los equipos estuvo a cargo de la empresa francesa Thales Air Systems. Sin embargo, el proceso de adquisición se vio marcado por demoras, modificaciones contractuales e irregularidades, a lo que se sumaron los efectos de la pandemia del coronavirus, que derivaron en ajustes al contrato original.
Salinas cuestionó la modalidad de contratación empleada durante el gobierno de Evo Morales, al señalar que se trató de un contrato “llave en mano” pero sin que se garantizara un adecuado esquema de mantenimiento de los equipos.
“Es un proyecto que tiene diez años. Fue firmado como un contrato llave en mano y recibido por el anterior Gobierno, pero no se siguieron los procedimientos de mantenimiento. Además, se hicieron siete modificaciones al contrato, algo que legalmente no es posible en este tipo de modalidad”, afirmó el ministro.
Auditorías en curso
A partir de estas observaciones, el Ministerio de Defensa activó auditorías técnico-legales que abarcan desde la evaluación del estado de los equipos hasta la revisión del precio pagado y de las condiciones contractuales.
Consultado sobre si estas investigaciones alcanzan a exautoridades, como el exministro Edmundo Novillo, Salinas señaló que el enfoque inicial es la verificación de hechos y fechas, antes de individualizar responsabilidades. “Más que poner nombres, estamos investigando hechos y cronologías. Eso permitirá establecer responsabilidades con elementos sólidos para remitir los informes a las instancias que correspondan”, indicó
Asimismo, el ministro anunció que, tras 16 años, se reactivó la investigación por la compra de barcazas chinas, un proceso iniciado entre 2009 y 2010. Asimismo, se auditan presuntas irregularidades en la adquisición de dos aeronaves, una de las cuales, según Salinas, no ha llegado al país pese a haber transcurrido siete años desde su compra.
Salinas afirmó que se está redefiniendo el rol de las Fuerzas Armadas, dejando atrás el sesgo ideológico impuesto por el MAS. Entre las medidas adoptadas está el cierre de la denominada “Escuela Antiimperialista” y la creación, en esos predios, de la Unidad Militar Ecológica y de Emergencias (UMEE).

