Bolivia solo consume cerca del 20% de la producción soyera que se da en el país y el resto son excedentes que pueden llegar a otros mercados; sin embargo, se advierte que aún persiste la política de cupos.
Fuente: Unitel
La aprobación del arancel cero, a través del Decreto Supremo 5547, para la importación de soya hasta el 31 de diciembre genera observaciones del sector productivo cruceño, que considera la medida innecesaria en un país que solo consume cerca del 20% de su producción.
En este sentido, el actual presidente y un expresidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) coinciden en que existen excedentes suficientes para cubrir la demanda interna y abastecer mercados externos, pero advierten que aún persisten cupos que limitan la exportación.
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[Foto ilustrativa: AFP] / Mediante decreto, el Gobierno aprobó arancel cero para la importación de soya hasta final de año.
“Hemos sido muy claros que la producción nacional excede la demanda en más del 80%, y vemos innecesaria la medida que ha tomado el gobierno, pero es decisión de ellos (…) También esperamos la medida que nos liberen la exportación plena, sin restricción ni cupos”, sostuvo el presidente de la entidad productiva, Abraham Nogales.
Nogales detalló que la producción anual ronda las tres millones de toneladas y que alrededor de 600.000 toneladas, equivalentes al 20%, se destinan al consumo interno.
“El resto está libre para exportar. Entonces, tenemos excedentes”, sostuvo, al remarcar que el mercado es abierto y que existen clientes naturales como Perú, Ecuador, Chile y Colombia no solo para el grano, sino también para sus derivados.
Nogales resaltó que, si bien hubo un avance parcial en las exportaciones, este no es suficiente y se espera “la promulgación del decreto de liberación plena e irrestricta de granos de soya”, sin restricciones y cupos vigentes.
En la misma línea, el expresidente de Anapo, Demetrio Pérez, consideró innecesaria la medida al recordar que Bolivia es un país exportador y cuestionó que se habilite la importación cuando solo se ha liberado la exportación de 880.000 toneladas, “que no es ni siquiera el 50% de la producción nacional”.
Pérez también lamentó que no se haya otorgado al sector herramientas como la biotecnología para incrementar la producción, un anhelo de larga data del sector soyero para dinamizar la producción que aún está rezagada respecto a otros países de la región.