En la política boliviana, pocas fechas tienen la densidad histórica y la potencia simbólica del 8 de marzo. El 8M es el resultado de más de un siglo de luchas, de mujeres que en distintos momentos de nuestra historia disputaron el poder, resistieron exclusiones y conquistaron espacios que antes les eran negados.
Desde Último Minuto, agregador estratégico de información de Bolivia, nos sumamos a esta conversación. No como observadores distantes, sino desde la convicción de que la información bien procesada es también una herramienta de lectura del poder. A partir del monitoreo de fuentes oficiales y del trabajo que día a día realizan los medios de comunicación en todo el país —a quienes reconocemos como aliados en la construcción de la memoria colectiva— ofrecemos esta reflexión. Un aporte humilde, con datos actualizados a este 8 de marzo, contexto y mirada política.
Memoria política: las mujeres y resultados que movieron el escenario en Bolivia
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Adela Zamudio (1854-1928) desafió a la élite conservadora de su tiempo con una pluma que incomodaba al poder. Su poema «Nacer hombre» sigue siendo, más de un siglo después, una radiografía de los privilegios que ella misma cuestionó. Fundó escuelas, impulsó la educación laica y se convirtió en el símbolo de una lucha que recién comenzaba. Su legado: cada niña que hoy accede a la educación, cada mujer que escribe, cada intelectual que piensa el país desde una mirada propia.
Las bartolinas, el movimiento de mujeres campesinas que emerge en la década de 1980 en homenaje a Bartolina Sisa, se consolidó como una de las organizaciones sociales con mayor capacidad de incidencia en el país. Su lucha por la tierra, por la participación política y por el reconocimiento de las mujeres indígenas transformó para siempre el rostro de la política boliviana. Sin ellas, no se entiende el ciclo político iniciado en 2006. Sin su presión, no habría sido posible la Asamblea Constituyente con participación paritaria.
La Asamblea Constituyente (2006-2009) incorporó el principio de paridad en la nueva Constitución Política del Estado. La presión del movimiento de mujeres logró algo que pocos países en la región tienen: el mandato constitucional de que la participación política sea equitativa. Hoy, la Asamblea Legislativa tiene un 50% de mujeres, un logro que nos coloca entre los países con mayor representación femenina en el mundo. Detrás de esa cifra hay décadas de lucha, de proyectos de ley que dormían en comisiones, de mujeres que insistieron hasta ser escuchadas.
La Ley 348 (2013), Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, fue el resultado de más de una década de activismo, de denuncias, de feminicidios que clamaban por una respuesta del Estado. La norma tipifica 16 formas de violencia y crea mecanismos de protección. Su implementación plena, sin embargo, sigue siendo el campo de batalla actual.
La Ley 1680 (2025) de Protección Integral y Reparación para Hijas e Hijos Huérfanos Víctimas de Feminicidio fue promulgada en noviembre de 2025. El 4 de marzo de 2026, la Defensoría del Pueblo y organizaciones de la sociedad civil entregaron al Gobierno la propuesta de reglamento, consolidando más de seis años de trabajo técnico e incidencia normativa . El documento establece mecanismos concretos para el bono económico mensual, el paquete alimentario, la creación de cuentas de ahorro conjuntas para proteger el patrimonio futuro de los niños y la conformación de Equipos Multidisciplinarios Departamentales para acompañamiento psicosocial .
Lo que los datos nos dicen este 8 de marzo de 2026
Entre el 1 de enero y el 6 de marzo de 2026, Bolivia registra 19 feminicidios. La Paz concentra 9 casos, Oruro 3, Cochabamba y Santa Cruz 2 cada uno, y Potosí, Tarija y Beni 1 respectivamente. Pando y Chuquisaca no registran casos en lo que va del año .
El 78,94% de las víctimas conocía a su agresor, y casi la mitad de los crímenes (47,38%) fue cometido por esposos, parejas o exparejas . El 57,90% de los feminicidios ocurrió en viviendas y el 31,58% en la vía pública . Estos hechos dejaron en la orfandad al menos a 18 niños, niñas y adolescentes solo en 2026.
La semana pasada, el miércoles 4 de marzo, Amy, una adolescente de 16 años, fue encontrada sin vida en su vivienda en la zona Santiago Segundo de El Alto. Había llegado del colegio y fue estrangulada presuntamente por su excuñado de 23 años, quien ya fue aprehendido . Su madre, visiblemente afectada, pidió justicia: «Ella no tenía que morir de esa forma».
Hasta diciembre de 2025, el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades estima que en Bolivia hay al menos 961 niños, niñas y adolescentes huérfanos por feminicidio.
El panorama de violencia es estructural. Desde la promulgación de la Ley 348 en 2013, Bolivia ha registrado más de medio millón de denuncias por violencia contra las mujeres (535.970 hasta el 28 de febrero de 2026), mientras que los feminicidios acumulados ascienden a 1.253 casos entre 2013 y el 6 de marzo de 2026 . Entre 2013 y 2023, apenas el 6,59% de los casos registrados en el marco de la Ley 348 concluyeron en una sentencia condenatoria.
En el ámbito económico, más del 86% de las mujeres trabajan en la informalidad, frente al 81,9% de los hombres, lo que refleja una mayor precariedad laboral y menores condiciones de protección social.
Este viernes 6 de marzo, miles de mujeres se movilizaron en las calles de La Paz y otras ciudades del país para reclamar contra la impunidad en los casos de violencia machista . «¡Cuidado! El machismo mata» y «Marchamos porque estamos vivas y no sabemos hasta cuándo» fueron algunas de las consignas . Las manifestantes protestaron frente a las sedes de la Fiscalía y los tribunales de justicia al grito de «Jueces, fiscales, machistas patriarcales».
Lo conquistado y lo que persiste
Celebramos que las niñas bolivianas tienen hoy las mismas oportunidades de acceso a la educación que los niños, con una tasa de alfabetización femenina superior al 95%. Celebramos que la Constitución garantiza la paridad política. Celebramos que contamos con una ley integral contra la violencia y otra para proteger a huérfanos por feminicidio, con su reglamento en proceso de consolidación. Celebramos que los medios de comunicación cubren estos temas con mayor profundidad y especialización que hace una década. Celebramos que el 8 de marzo ya no es una fecha ignorada por el poder.
Nos ocupa que en 67 días de 2026, 19 mujeres han sido asesinadas por razones de género . Que una adolescente de 16 años, Amy, fue estrangulada al volver del colegio esta misma semana . Que hay 961 niños que crecerán sin madre por feminicidios pasados y 18 más que se suman este año. Que el 86% de las mujeres trabaja en la informalidad, sin acceso a seguridad social . Que el acceso a la justicia sigue siendo desigual: apenas el 6,59% de los casos denunciados llega a sentencia condenatoria. Que la representación política en niveles locales aún está lejos de la paridad, con solo el 25% de alcaldías lideradas por mujeres. Que los discursos del 8 de marzo deben traducirse en presupuestos el 9.
Un llamado desde el análisis político
A los medios de comunicación, cuyo trabajo riguroso día a día es la materia prima de la memoria colectiva, gracias por mantener estos temas en agenda más allá de las fechas conmemorativas. Su cobertura de los 19 feminicidios de 2026 ha dado rostro a las víctimas y ha exigido justicia. Esa línea debe sostenerse.
A los periodistas que se forman en perspectiva de género y que con su pluma incomodan al poder, gracias por su compromiso. El caso de Amy, la adolescente de 16 años en El Alto, no debe quedar en el olvido .
A las instituciones del Estado, la Ley 1680 ya tiene propuesta de reglamento construida con la sociedad civil. Ahora necesita presupuesto, personal, seguimiento. La Defensoría del Pueblo ha impulsado este proceso durante seis años; ahora toca a todo el Estado garantizar que los 961 huérfanos y los que vendrán reciban la protección que merecen.
A la sociedad civil, la organización sigue siendo el camino. Las conquistas no llegaron por concesión gratuita, sino por presión sostenida. Las movilizaciones de este 6 de marzo y las programadas para hoy, son la prueba de que la calle sigue siendo un escenario de disputa.
A los actores políticos, las mujeres son mayoría en el padrón electoral. Sus demandas no son sectoriales: son estructurales. En un año electoral como 2026, quien no incorpore estas cifras en su propuesta política estará leyendo mal el escenario.
Memoria para el futuro: el 8 de marzo en el escenario político
El 8 de marzo es también el Día de la Mujer Boliviana, instituido en homenaje a las heroínas de la Coronilla, aquellas mujeres que en 1812 defendieron Cochabamba con valentía y determinación. Esa memoria —la de mujeres que lucharon, que resistieron, que no se rindieron— es la que nos convoca hoy.
Las heroínas de la Coronilla no se rindieron. Tampoco lo hicieron Adela Zamudio, ni las bartolinas, ni las constituyentes, ni las activistas que lograron la Ley 348, ni las que impulsaron la Ley 1680.
Mientras haya una mujer asesinada, un niño huérfano, una brecha que cerrar, la conversación política no termina. La información bien procesada, los datos actualizados, el contexto histórico y el trabajo de los medios son herramientas para mantenerla viva.
Desde Último Minuto, humildemente, seguiremos aportando a esa conversación. No como protagonistas, sino como un eslabón más en la cadena que comenzó hace más de un siglo y que sigue escribiéndose cada día.
Porque en política, la información es también una jugada. Y en esta fecha, la jugada es no olvidar.
Arturo Fortun
Fuente: Último Minuto
