Fuente: https://www.dw.com
Al menos 56 civiles afganos han muerto, entre ellos 24 niños y seis mujeres, y 139 han resultado heridos desde el inicio del conflicto entre Afganistán y Pakistán el pasado 26 de febrero, indicó este viernes (06.03.2026) el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk. «Insto a las partes a poner fin al conflicto y a priorizar la ayuda a quienes atraviesan dificultades extremas», señaló en un comunicado.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) declaró el jueves que alrededor de 115.000 afganos y 3.000 personas en Pakistán se habían visto desplazadas por los combates en la última semana. «Los civiles de ambos lados de la frontera se ven obligados a huir de los ataques aéreos, el intenso fuego de artillería, los bombardeos de mortero y los disparos», declaró Türk al respecto.
«El ciclo de represalias y violencia no hace más que profundizar el sufrimiento de la población», afirmó el alto comisionado, quien instó a las autoridades afganas y paquistaníes a rebajar la tensión y abordar los problemas de seguridad a los que se enfrentan «mediante el diálogo, la negociación y la cooperación mutua». Asimismo, pidió que se proteja a la población civil, como dicta el derecho internacional.
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Bombardeos a ambos lados de la frontera
Afganistán y Pakistán se han enfrentado a lo largo de la frontera desde el 26 de febrero, cuando Kabul lanzó una ofensiva fronteriza en represalia por unos ataques aéreos pakistaníes que presuntamente tenían como objetivo posiciones de grupos radicales que se ocultan en las montañas. Sin embargo, Afganistán denunció que numerosos civiles habían perdido la vida por los bombardeos.
Islamabad respondió a la ofensiva afgana con nuevos ataques aéreos, bombardeando varios lugares, incluyendo la antigua base aérea estadounidense de Bagram, la capital, Kabul, y la ciudad sureña de Kandahar. Türk lamentó que esta nueva ola de violencia afecte principalmente a personas «cuyas vidas han estado atormentadas por la violencia y la miseria durante tanto tiempo».
El alto comisionado destacó que más de dos millones de afganos habían regresado a Afganistán desde que Pakistán comenzó a implementar su «Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales» en septiembre de 2023. Y se cree que casi la misma cantidad permanece en Pakistán, «donde muchos enfrentan dificultades y un temor constante a ser arrestados y deportados», añadió.
DZC (EFE, AFP)
