Bolivia: El 58% cree que la igualdad de género ya es un tema resuelto, y el 50%, que los avances discriminan a los varones


El más reciente estudio de Ipsos Ciesmori —elaborado con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y presentado este martes— revela una contradicción en la sociedad boliviana: mientras se celebra la inclusión de mujeres en puestos de poder, crece una resistencia social alimentada por la idea de que la igualdad ya se ha alcanzado. Y peor aún: que el avance de las mujeres perjudica a los hombres.

Fuente: https://sumandovoces.com.bo



Los datos de la informe denominado “Evidencia para la acción: Hallazgos sobre equidad de género en Bolivia” muestran que el país manifiesta un “optimismo complaciente” al creer que la desigualdad es un problema resuelto Sin embargo, las brechas estructurales que aún persisten en el país se expresan en diversos ámbitos.

Según la información recolectada en enero de 2026, Bolivia supera el promedio global en la creencia de que ya se ha avanzado lo suficiente en materia de igualdad de derechos, con un 58% de acuerdo frente al 52% del resto del mundo.

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Esta sensación de meta alcanzada contrasta con la realidad del mercado laboral, donde el 31% de los bolivianos aún percibe que los hombres tienen más opciones de empleo frente a solo un 10% que opina lo mismo de las mujeres.

Las percepciones recogidas ignoran el impacto que tiene en la vida de las mujeres las diferentes violencias. Solo en lo que va del año, el país ha debido lamentar 19 feminicidios perpetrados por sus parejas o exparejas.

Además, en 2025, Bolivia cerró con un registro de 10.816 denuncias de violencia sexual contra mujeres, niñas, niños y adolescentes, lo que equivale a 30 casos por día, según datos del Observatorio de Género. La mayoría son hechos de violación.

En cuanto a la participación política, la Coordinadora de la Mujer reportó que solo 20 mujeres figuran entre 216 candidatos a una alcaldía o gobernación.

El mito de la discriminación contra el hombre

Uno de los hallazgos más críticos del estudio es el surgimiento de una “fatiga social”, que se traduce en una supuesta victimización masculina. El 50% de los encuestados en Bolivia afirma que “hemos llegado tan lejos al promover la igualdad de las mujeres que estamos discriminando a los hombres”. Esta cifra es significativamente más alta en el segmento masculino, donde el acuerdo sube hasta el 63%.

 

A esta percepción se suma la queja sobre las expectativas de rol: un 55% de la población boliviana cree que “se espera que los hombres hagan demasiado para apoyar la igualdad”, superando por 9 puntos el promedio global del 46%.

Desde un enfoque de género, este dato revela una falta de comprensión de que la igualdad no es una carga para el hombre, sino parte de un proceso necesario de justicia social.

 

Feminismo estigmatizado

De acuerdo con el estudio de Ipsos CiesMori, mientras que el 39% a nivel global se define como feminista, en Bolivia solo el 22% acepta abiertamente formar parte de este movimiento, siendo uno de los niveles más bajos del estudio.

El rechazo explícito al término (55%) evidencia que, aunque se aceptan y reconocen los logros que cosecharon los liderazgos femeninos en el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, existe un distanciamiento político que pone en cuestión el feminismo como un movimiento político que busca la justicia social mediante la igualdad y la equidad.

 

El feminismo es un movimiento global que promueve los Derechos Humanos. Al cuestionar las estructuras de poder tradicionales, el feminismo ha logrado expandir la definición de “humanidad”, visibilizando que los derechos de las mujeres y las niñas son inalienables y no están sujetos a tradiciones o costumbres. Gracias a este movimiento se ha avanzado en una vida libre con menos violencia, la autonomía sobre los cuerpos de las mujeres, la igualdad de oportunidades educativas y laborales y otros. Pero los datos muestran que aún falta mucho por trabajar.

Solo con justicia social se puede afirmar que un Estado es democrático porque en Bolivia, como en el resto del mundo, la mitad de su población es mujer.

Para la elaboración de este artículo, la lectura de los datos del estudio se hizo con apoyo de la IA. El enfoque y el análisis corresponden a la autora.