Ven que los comicios subnacionales programados para el próximo 22 de marzo, ya no son un simple acto democrático o un trámite más para elegir alcaldes y gobernadores, sino un punto de inflexión para definir el futuro de las regiones y del país en su conjunto. Advierten que, si las regiones vuelven a quedar en manos de proyectos acomodados al poder central o de liderazgos sin firmeza, el país seguirá atrapado en la inercia. Lo que está en juego en las próximas elecciones subnacionales no son solo cargos públicos, sino un modelo de país que ya no puede estar subordinado a decisiones centralizadas.

Fuente: El Diario
Afirmando que no existe posibilidad de un proceso de renovación sin confrontar lo obsoleto, ni avanzar hacia una nueva etapa sin cerrar la anterior, la exsenadora por Santa Cruz, Centa Rek, sostuvo que, en el marco de las próximas elecciones subnacionales, el país enfrenta una “disyuntiva histórica” entre romper con el continuismo o resignarse al desgaste institucional permanente.
En criterio de Rek, tras la caída del “masismo”, antecedido por al agotamiento del modelo centralista, los comicios subnacionales programados para el próximo 22 de marzo, ya no son un simple acto democrático o un trámite más para elegir alcaldes y gobernadores, sino un punto de inflexión para definir el futuro de las regiones y del país en su conjunto.
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Ante este panorama, advirtió que, si las regiones vuelven a quedar en manos de proyectos acomodados al poder central o de liderazgos sin firmeza para impulsar verdaderos cambios, el país seguirá atrapado en la inercia.
“El modelo centralista ha demostrado su agotamiento. La concentración de poder, la hipertrofia burocrática y la discrecionalidad política han debilitado la eficiencia del Estado y erosionado la confianza ciudadana. No se trata de una percepción ideológica; se trata de resultados visibles: lentitud administrativa, superposición de competencias y estructuras que consumen recursos sin generar soluciones”, expuso la exparlamentaria.
Asimismo, asegurando que el Estado no puede convertirse en refugio de cargos políticos que obstaculizan aquello que dicen promover, Rek se refirió al reciente escándalo generado por las palabras de una exautoridad encargada de coordinar con las regiones el tema de las autonomías, destacando que instancias como el Comité pro Santa Cruz hayan asumido una postura clara de rechazo a acciones y declaraciones que, lejos de fortalecer el proceso autonómico, parecen buscar administrarlo y limitarlo.
“El debate no es menor. Si una institución pública no cumple su finalidad, debe ser reformada o eliminada. La autonomía no es un eslogan ni una bandera electoral, sino una herramienta de poder territorial. Y el poder que no se ejerce se pierde”, aseveró.
Para la exparlamentaria, romper el continuismo no es un capricho, sino una necesidad política, por lo que regiones como Santa Cruz, por su peso económico y demográfico, tienen la responsabilidad de marcar el rumbo de las autonomías, exigiendo coherencia entre discurso y acción.
Además, el peligro latente de seguir administrando lo viejo con nuevos rostros, prolongando el estancamiento, Rek advirtió que, lo que está en juego en los próximos comicios subnacionales no son solo cargos públicos, sino un modelo de país que ya no puede estar subordinado a decisiones centralizadas.
“Lo que se necesita es un modelo capaz de reconfigurarse desde sus regiones con liderazgo firme y visión estratégica”, argumentó.
Ante la aparición de nuevos liderazgos, Rek puntualizó que la renovación exige carácter, decisión e independencia, por lo que la ciudadanía debe evaluar qué perfiles cuentan con la convicción real de ejercer autonomía y cuáles solo la invocan para asegurar o negociar espacios de poder.
Finalmente, haciendo una analogía con la cosmovisión china, en la que el Caballo de Fuego no simboliza tibieza ni gradualismo, sino una energía transformadora y la decisión de quemar lo que ya no sirve, demandó que el 50/50 para las regiones deje de ser una promesa y pase a ser una realidad, a través de la decisión de los ciudadanos y su voto.
“El Caballo de Fuego no pide permiso para avanzar. Bolivia tampoco debería hacerlo (…). Si no rompemos ahora con lo probado como ineficiente y complaciente, seguiremos girando sobre el mismo eje de desgaste y dependencia. La historia no cambia por inercia. Cambia cuando alguien decide encender la transformación”, concluyó.
Días atrás, luego de polémicas declaraciones que generaron críticas y molestia en líderes políticos y regiones respecto a la implementación del 50/50 promovido por el Gobierno, Andrea Barrientos renunció a su cargo como viceministra de Autonomías, argumentando que su decisión busca preservar el buen desarrollo de la gestión gubernamental.
La controversia de sus declaraciones escaló con la reacción del gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho, quien advirtió que su Gobernación no participaría en el Consejo Nacional de Autonomías mientras Barrientos permaneciera en el cargo. A esto se suma la posición de cívicos cruceños que demandaron la renuncia o destitución de Barrientos y hasta el cierre de dicha repartición para ser reemplazada por delegaciones presidenciales en cada región.
Fuente: El Diario