Cinco jugadores que militan en el exterior se incorporaron a la concentración en México y ya trabajan con la selección boliviana. A ocho días del duelo ante Surinam, el plantel comienza a tomar forma.
Fuente: diez.bo
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La selección boliviana sigue completando su plantel en Monterrey de cara al repechaje mundialista y en las últimas horas recibió a un grupo importante de futbolistas que militan en el exterior. Enzo Monteiro, Ramiro Vaca, Diego Medina, Diego Arroyo y Leo Zabala ya se sumaron a la concentración de la Verde y comenzaron a trabajar bajo las órdenes del cuerpo técnico.
Con su llegada, el equipo empieza a consolidarse a ocho días del partido ante Surinam, un duelo clave en el camino hacia el Mundial. Los jugadores arribaron con un mensaje claro: compromiso total y confianza en poder lograr el objetivo.
Uno de los que tomó la palabra fue Diego Medina, quien no dudó en dimensionar la importancia del compromiso que se avecina.
“Es el partido más importante que tenemos desde los últimos 30 años. Creo que estamos todos muy bien preparados y a la hinchada decirle que nos apoyen, que este es el sueño de todos y vamos a luchar por ello”, afirmó.
Por su parte, el defensor Leo Zabala puso el foco en el aspecto mental como una de las claves para afrontar un partido de estas características.
“La preparación mental va a ser lo más importante. Sabemos que son partidos de vida o muerte y se van a definir en detalles, como la pelota parada o la atención en momentos específicos”, explicó.
En tanto, Ramiro Vaca también dejó en claro que el grupo llega con información y confianza para afrontar el desafío, pese a la dificultad del rival.
“Me han estado informando mucho, sabemos que va a ser difícil, pero tenemos la confianza de poder hacer un gran partido y poder pasar a la final”, sostuvo.
Los cinco legionarios se integran a un plantel que ya venía trabajando en México y que continúa afinando detalles en la recta final de la preparación. La consigna es clara: llegar en las mejores condiciones físicas, tácticas y mentales para un partido que puede marcar el rumbo de la selección boliviana.
Con cada incorporación, la Verde fortalece su estructura y alimenta la ilusión de todo un país. El objetivo está marcado: dejar en alto el nombre de Bolivia y pelear por la clasificación mundialista.

