Santa Cruz. Las lluvias de los últimos días dejaron caminos intransitables, comunidades aisladas y pérdidas en la producción agrícola, mientras los pobladores piden a las autoridades una solución definitiva a esta situación
Leonardo Gil
Fuente: Unitel
Tras las lluvias registradas en los últimos días, en la zona de Faja Norte, en el municipio cruceño de Yapacaní, los caminos desaparecen bajo más de un metro y medio de agua acumulada, según lo advertido este miércoles en un recorrido realizado por la zona
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Camiones cargados con arroz y soya quedaron atrapados, mientras los pobladores trataban de cruzar motocicletas que se hundían entre el lodo y el agua. Maquinaria pesada llegó para rescatar lo que podía, pero nada devolvía la normalidad a la zona.
“Aquí llegó hartísima agua. Había un camión con arroz, un Volvo, y casi a la mitad de la cabina llegó el agua, hay gente que está bien inundada adentro”, contaba un vecino, señalando las urbanizaciones bajo el agua.

Los vecinos tratan de salir de sus hogares, pero se ven afectados por la inundación
Nueve centrales y decenas de comunidades quedan atrapadas cuando la Faja Norte colapsa. Productores de arroz, soya y pacú ven cómo el trabajo de meses se hunde junto con el agua
“Me trajeron en lancha para comprar comida, y ahora no hay quién me lleve de regreso. Los camiones no van a poder pasar todavía”, decía una mujer mientras el agua seguía avanzando, llevándose cultivos y pertenencias.
Entre la comunidad, el cansancio y la frustración se mezclan con la impotencia, según lo expuesto por Gladys Huanca, dirigente local, explicaba que las inundaciones son casi una rutina.
“Vivimos más de 40 años aquí. Es una zona que casi siempre se inunda, y pedimos la canalización y defensivos duraderos para los ríos Yapacaní e Ichilo. Cada lluvia fuerte afecta la cosecha y a muchas familias”.
El reclamo de los vecinos no es solo por lo material: es por poder vivir sin temor a que la próxima lluvia los aisle de nuevo.