Este lunes, el presidente Rodrigo Paz continúa su agenda internacional con reuniones bilaterales en Brasil y una comitiva de 80 empresarios participará en un diálogo en São Paulo. Queda pendiente la aprobación de una ley de inversiones.
Por Erika Segales
Fuente: El Deber
Comercio, tecnología y agroindustria comienzan a consolidarse como los ejes más visibles de la agenda económica externa de Bolivia. En los últimos meses, las gestiones internacionales del Gobierno y del sector privado han puesto el foco en la apertura de mercados, el impulso a negocios productivos y la búsqueda de inversiones, en un intento por diversificar las oportunidades comerciales del país más allá de los sectores tradicionales.
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“Vamos a abrir mercados, paso a paso para que Bolivia pueda producir y vender al mundo”, expresó el presidente Rodrigo Paz antes de partir hacia Estados Unidos para participar en la cumbre “Escudo de América”. Este lunes el jefe de Estado continúa su agenda internacional en busca de abrir mercados en Brasil.
A diferencia de etapas anteriores, en las que las relaciones internacionales se concentraban en cooperación política o asuntos multilaterales, en el nuevo enfoque, sectores como el comercio exterior, la innovación tecnológica, la producción agroindustrial y los servicios turísticos aparecen de forma recurrente en reuniones bilaterales, foros económicos y encuentros empresariales.
El énfasis en estos sectores responde también a los desafíos que enfrenta la economía boliviana, que busca ampliar su base exportadora y generar nuevas fuentes de ingresos en un contexto regional e internacional marcado por transformaciones en los mercados energéticos, alimentarios y tecnológicos.
Avances en agro y comercio
Uno de los frentes más visibles de la agenda económica externa es el sector agropecuario, particularmente la apertura de nuevos mercados para la producción de alimentos. En los últimos meses el Gobierno impulsa negociaciones orientadas a ampliar los destinos de exportación para productos bolivianos, con énfasis en la carne bovina, que aparece como uno de los rubros con mayor potencial de expansión.
En ese marco, Paraguay habilitó a tres frigoríficos bolivianos para exportar carne bovina a su mercado. A la par de este avance, Bolivia también trabaja para habilitar nuevos mercados en la región.
El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, indicó que Chile aparece como el próximo destino para la exportación de carne bovina y leche boliviana, en un proceso de negociación que se encuentra en su fase final.
Las gestiones en el ámbito agropecuario también incluyen acercamientos con otros países de la región. En una reunión con la embajadora de El Salvador, Ana Guadalupe Rivas, autoridades bolivianas analizaron oportunidades de comercio vinculadas a carne bovina, material genético y productos agrícolas.
Según el Ministerio de Desarrollo Productivo, el objetivo de estos encuentros es fortalecer la cooperación bilateral y generar nuevas oportunidades para el sector productivo nacional.
En paralelo al impulso del sector agropecuario, el Gobierno ha desarrollado una agenda orientada a ampliar la inserción comercial de Bolivia en los mercados internacionales.
Este proceso de apertura comercial ocurre además en un contexto regional marcado por el acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, que tras más de dos décadas de negociaciones dio paso a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
Reuniones en EE.UU.
La delegación boliviana sostuvo encuentros con distintos gobiernos durante la reciente agenda internacional desarrollada en Estados Unidos, donde también se realizaron reuniones bilaterales con varios países del continente.
Las conversaciones incluyeron a delegaciones de El Salvador, República Dominicana, Costa Rica, Honduras, Argentina y Chile, entre otros países, con los que se abordaron distintos temas de cooperación bilateral.
Entre los asuntos tratados destacaron áreas económicas vinculadas al turismo, el comercio y el desarrollo de infraestructura regional, además de proyectos relacionados con corredores bioceánicos y otros mecanismos de integración económica, presiones climáticas y presiones tecnológicas, entre otras temáticas.
En el marco de la visita al país norteamericano, el canciller Fernando Aramayo señaló hace unos días que ya se iniciaron las conversaciones para los acuerdos comerciales y anunció una visita de un grupo empresarial estadounidense en las siguientes semanas.
“Vamos a tener pronto otro grupo empresarial norteamericano que va a visitar el país en las próximas semanas y en este marco también se viene desarrollando uno de los componentes que ya es parte de la agenda que se ha desarrollado en las últimos tres semanas de la mano de una extensa y amplia misión del Millennium Corporation”, señaló.
Misión a Brasil

Dentro de esta agenda económica internacional, uno de los próximas actividades será la visita oficial a Brasil que encabezará el presidente Rodrigo Paz por invitación de su homólogo, Luiz Inácio Lula da Silva.
La agenda contempla reuniones bilaterales entre ambos mandatarios en Brasilia, además de encuentros de trabajo entre ministros de ambos países para abordar distintos temas de la relación bilateral.
Según explicó el canciller, las conversaciones incluirán asuntos vinculados a medio ambiente, agricultura, seguridad, migración y cooperación en recursos hídricos, además de proyectos de infraestructura fronteriza como el puente entre Guayaramerín y Guajará-Mirim.
Durante la visita también se prevé la suscripción de cinco acuerdos bilaterales que serán anunciados por ambos presidentes.
Posteriormente, la delegación boliviana se trasladará a la ciudad de São Paulo, donde se realizará un diálogo empresarial con participación de compañías de ambos países. En ese encuentro participará una delegación de aproximadamente 80 empresarios bolivianos que sostendrán reuniones con representantes del sector privado brasileño.
“Vamos a tener un diálogo empresarial en diferentes sectores para dar cuenta de cuáles son las condiciones económicas y los sectores estratégicos en materia energética, de combustibles, de agroindustria y financiamiento ambiental”, señaló Aramayo.
Se prevé que las reuniones también incluyan encuentros sectoriales entre empresarios bolivianos y brasileños con el objetivo de identificar oportunidades de negocios y cooperación productiva.
Expectativa empresarial
El sector exportador observa con interés la ampliación de la agenda económica internacional del país y la posibilidad de generar nuevos espacios de cooperación comercial. El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Osvaldo Barriga, afirmó que el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas puede traducirse en mejores condiciones para el comercio exterior.
“Por primera vez vamos a poder ir en una delegación grande a generar grandes negocios, importantes negocios, con la presencia del gobierno, acompañándolo, no a pesar del Gobierno”, afirmó Barriga.
Barriga también señaló que, si bien Bolivia mantiene superávit comercial con Brasil debido a las exportaciones de gas, la balanza en otros productos es deficitaria, lo que refuerza la importancia de ampliar el intercambio comercial en sectores productivos.
En 2025, Bolivia alcanzó $us 1.237 millones en exportaciones hacia el gigante sudamericano, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). Entre los principales productos enviados a ese mercado destacan gas natural, urea, ulexita natural y calcinada, óxidos de antimonio, desperdicios y desechos de aluminio, además de sebo desnaturalizado, entre otros.
Sin embargo, las importaciones provenientes de Brasil superaron a las exportaciones bolivianas, alcanzando $us 1.420 millones, lo que refleja una balanza comercial desfavorable para nuestro país. Entre los principales productos importados figuran preparaciones para bebidas, cerveza de malta, barras de hierro o acero, pasta química de madera, polipropileno, tableros de partículas, gallos y gallinas domésticas vivas de hasta 185 gramos y conductores eléctricos de cobre, entre otros.
Ley pendiente

La preocupación por el marco institucional se planteó desde el ámbito empresarial internacional. Hace unos días, el presidente de la Cámara Oficial Española de Comercio en Bolivia, Ildefonso Núñez, señaló que la seguridad jurídica es uno de los factores clave para atraer nuevas inversiones extranjeras al país. El ejecutivo remarcó que el país cuenta con un amplio potencial productivo, pero que para concretar mayores proyectos es necesario fortalecer las condiciones legales.
Hace 10 días, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) emitió un pronunciamiento público en el que expresó su preocupación por la demora en la toma de decisiones legislativas vinculadas a la agenda económica. En el documento, el sector recordó que presentó ante la Asamblea Legislativa un paquete de propuestas orientadas a fortalecer el clima de inversiones y generar condiciones para la reactivación productiva del país.
“Cada mes sin definiciones genera incertidumbre, inversiones postergadas, inseguridad jurídica y oportunidades perdidas, afectando al trabajador, a la familia, a la pequeña empresa y a la industria nacional”, señala el comunicado difundido por la organización empresarial.
El anteproyecto de los industriales fue presentado el 18 de febrero ante el presidente de Diputados, Roberto Castro. El documento propone incorporar principios como el trato justo y equitativo a los inversionistas, la libertad de transferencia de capitales y la libre conversión de divisas. Asimismo, plantea la creación de una Superintendencia Nacional de Inversiones y de un Registro Nacional de Contratos de Inversión, además de incentivos tributarios, zonas económicas especiales y el reconocimiento del arbitraje internacional como mecanismo preferente para la resolución de controversias.
Fuente: El Deber
