El sector advierte quiebras, paralización de obras y pérdida de empleos si el Gobierno no aprueba un decreto de reajuste de precios y no salda planillas pendientes.
Fuente: https://elpais.bo
La crisis en el sector de la construcción en Bolivia ha escalado a las calles. Este 16 de marzo de 2026, empresas constructoras, ingenieros y trabajadores iniciaron movilizaciones en distintas regiones del país, denunciando un escenario “insostenible” marcado por el encarecimiento de materiales, el impago de planillas por parte del Estado y la falta de aprobación de una ley de reactivación económica.
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Las protestas incluyen marchas, concentraciones e incluso la advertencia de bloqueos en ciudades como Santa Cruz, La Paz, Oruro y Tarija donde el sector exige respuestas del Gobierno para evitar el colapso de una de las actividades que históricamente ha sido motor de la economía nacional.
Un sector al borde del colapso
El principal reclamo gira en torno al incremento sostenido de los costos de construcción. Según los datos del sector, algunos materiales han duplicado su precio en los últimos meses.
Uno de los casos más representativos es el del cemento, cuya bolsa pasó de costar alrededor de 50 bolivianos a alcanzar hasta 80 bolivianos, reflejando una de las variaciones del dólar y la inflación en insumos.
Este fenómeno se traduce en una distorsión crítica: los contratos de obras públicas fueron firmados con precios de hace años, lo que hoy deja a las empresas operando con márgenes negativos.
De acuerdo con el Índice de Costos de Construcción de Vivienda elaborado por la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios, a inicios de 2026 los costos registraron un incremento superior al 54%, tanto en viviendas unifamiliares como en edificios residenciales.
A esto se suma el incremento de la mano de obra, que bordea el 20%, y el alza en maquinaria y equipos, que alcanza cerca del 30%, según reportes del sector.
Deudas estatales y obras paralizadas
Otro de los factores que profundiza la crisis es el impago de planillas por parte de entidades estatales, lo que ha generado problemas de liquidez en las empresas constructoras.
Las compañías denuncian retrasos en los desembolsos por obras ya ejecutadas, lo que compromete su capacidad de operación y pone en riesgo la continuidad de múltiples proyectos.
En este contexto, la principal demanda del sector es la aprobación de un Decreto Supremo de reajuste de precios, que permita actualizar los contratos de obra pública a la realidad económica actual.
Sin esta medida, advierten, la única salida será la paralización de proyectos y la rescisión de contratos.
Tarija: alerta por posible quiebra de empresas
En Tarija, la protesta fue encabezada por la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco) de Tarija y la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), que marcharon por las principales calles de la ciudad.
El presidente de Cadeco Tarija, Rolando Surriable, cuestionó la falta de avances en la aprobación de la ley de reactivación económica comprometida por el Gobierno.
Bloqueos
Constructores dan un paso al frente, advierten con bloqueos nacionales si no hay respuesta al reajuste de precios
Según explicó, esta normativa contemplaba mecanismos para equilibrar los contratos frente a variaciones extraordinarias en los costos de combustibles, materiales, mano de obra y maquinaria.
Surriable alertó que los plazos contractuales siguen corriendo sin considerar el impacto de la crisis, trasladando el peso del incremento de costos —que supera el 60% en materiales— a las empresas y trabajadores del sector.
En ese sentido, no descartó que las constructoras opten por rescindir contratos de obras públicas para evitar pérdidas mayores.
“Advertimos que la paralización de obras públicas no será consecuencia de una decisión del sector constructor, sino del retraso y la falta de decisiones del Gobierno Nacional”, enfatizó.
Tractorazo y presión en La Paz
En la sede de gobierno, constructores de La Paz y Oruro protagonizaron un “tractorazo” en el centro paceño como medida de presión.
La movilización incluyó una marcha con maquinaria pesada desde la Plaza Bolivia hasta el Ministerio de Economía, en pleno Prado paceño, donde instalaron un mitin de protesta.
El presidente de Cadeco La Paz, Jaime Del Llano, advirtió que la falta de un reajuste de precios está empujando a varias empresas hacia la quiebra.
“Hemos tenido reuniones y mesas de trabajo. Se avanzó hasta un borrador que debía promulgarse en febrero, pero no entendemos qué ha pasado”, cuestionó.
Un decreto que no llega
El malestar se intensificó debido a la demora en la aprobación del decreto supremo de reajuste de precios, cuyo borrador fue trabajado en mesas técnicas con el Gobierno desde febrero.
Sin embargo, hasta la fecha, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia no ha emitido una respuesta oficial ni ha concluido la revisión del documento, según denuncian los constructores.
Esta falta de definición ha generado incertidumbre y ha llevado al sector a radicalizar sus medidas de presión.
La construcción y su impacto económico y social
El sector de la construcción es uno de los principales generadores de empleo en Bolivia, con miles de trabajadores directos e indirectos vinculados a la actividad.
Por ello, los representantes advierten que una eventual paralización de obras no solo afectará a las empresas, sino también a familias enteras que dependen de este rubro.
Además, el freno en la ejecución de proyectos públicos podría impactar en la economía nacional, al reducir la inversión, el dinamismo productivo y la circulación de recursos.
Sin señales claras desde el Ejecutivo, los constructores anticipan que las protestas podrían intensificarse en los próximos días, incluyendo bloqueos y paralizaciones a nivel nacional.
