El poder femenino rompe brechas y gana espacios


El avance del liderazgo femenino refleja un cambio progresivo en el mundo empresarial, político y laboral. Aunque aún existen brechas por acortar, cada vez más mujeres ocupan cargos estratégicos, lideran empresas y toman decisiones

El poder femenino rompe brechas y gana espacios

Funte: El Deber



El liderazgo femenino avanza en Bolivia, impulsado por historias de mujeres que han logrado abrirse paso en espacios empresariales, corporativos y políticos.

Aunque las brechas persisten, cada vez más profesionales y emprendedoras ocupan posiciones estratégicas y se consolidan como referentes en la toma de decisiones. Una de ellas es Silvia Quevedo, reconocida por su labor en impulsar el empoderamiento femenino en el ámbito empresarial. Licenciada en Economía Agrícola, cuenta con más de 25 años de experiencia en logística y exportación. Es especialista en logística internacional, transporte transfronterizo y gestión de carga, además de ser cofundadora y primera presidenta nacional y de Santa Cruz de la Cámara de Mujeres Empresarias y Emprendedoras en Bolivia (Camebol).

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Desde ese espacio ha promovido iniciativas para fortalecer el rol de la mujer en los negocios. “Mi propósito es potenciar el talento femenino, pasando del emprendimiento por necesidad al liderazgo por oportunidad estratégica”, destaca.

Otro ejemplo de crecimiento profesional es el de Ana Paola Barrero Sultzer, actual directora de Negocios al Consumidor (B2C) de Tigo Bolivia.  Barrero ingresó a la empresa en 2010 como operadora de atención al cliente en tiendas.

Tras 16 años de trayectoria en diferentes áreas vinculadas a la experiencia del usuario, en marzo de 2026 asumió su actual posición en la mesa directiva. Es licenciada en Relaciones Internacionales, ha liderado proyectos enfocados en innovación, generación de nuevos ingresos, eficiencia operativa y mejora de la experiencia del cliente.

Quevedo señala que la participación femenina en sectores estratégicos ha ido en aumento. Según un estudio de la Asociación de Mujeres Especialistas en Comercio Exterior, el 54% de las profesionales del área pertenece a la actividad del comercio exterior.

“La participación femenina ha crecido de manera positiva, porque también en el ámbito político existen leyes que amparan la participación de las mujeres. En el sector empresarial el crecimiento ha sido preponderante”, afirma.

En la política

Las mujeres también van ganando espacio en el ámbito político. Lidia Gueiler Tejada y Jeanine Áñez quedan en la historia como las únicas dos mujeres en haber asumido la presidencia del país.

Si bien esto ha marcado un hito, todavía quedan brechas que acortar para alcanzar una paridad en la toma de decisiones. En el país, hay 22 alcaldesas frente a 314 alcaldes, lo que representa un 6,54% de participación de las mujeres en la silla municipal en esta gestión que termina, según datos del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer.

No obstante, el rostro femenino es mayoritario en los concejos municipales, con 1.039 concejalas, equivalente al 52%, frente a 945 varones, que representan el 48%. Este equilibrio muestra un paso importante hacia la equidad de género en la toma de decisiones a nivel local.

La fuerza laboral

El liderazgo femenino también crece dentro de las empresas. Un estudio basado en datos de la Fundación Iguales, realizado en las ciudades del eje central del país, muestra que el 25% de las de las grandes empresas tiene a una mujer como máxima autoridad ejecutiva, pero se incrementa hasta el 47% cuando se trata de medianas empresas.

Hasta marzo de 2025, en Bolivia había 4.616.343 mujeres en edad de trabajar, es decir que tienen entre 14 y 65 años.

Las cifras del INE dan cuenta que la mayoría de las mujeres en el país se desempeña en el área de servicios y ventas (44%), seguida de la construcción e industria manufacturera (14,57%) y las profesiones científicas e intelectuales (10,60%).

El espíritu emprendedor también es un rasgo distintivo del liderazgo femenino en el país. Los datos del Servicio Plurinacional de Registro de Comercio (Seprec) muestran que el 33% de las empresas registradas en el sector formal (125.698 unidades económicas) están lideradas por mujeres. En el sector informal, siete de cada diez emprendedoras son propietarias de sus negocios, aunque enfrentan largas jornadas laborales: en promedio diez horas diarias.

Sin embargo, todavía resta superar las brechas salariales, porque una mujer gana en promedio un 26,5% menos por realizar el mismo trabajo que un hombre.

El Instituto de la Mujer & Empresa también realizó un estudio donde muestra que el 70% de las empresas mantiene una representación de mujeres inferior al 50% en su estructura, y solo el 28% tiene más del 50% de mujeres en puestos directivos.

En el ámbito educativo, según datos del Censo, la brecha en los años de estudio entre hombres y mujeres se redujo

Funte: El Deber