La práctica se realizó en el aeropuerto Jorge Wilstermann, de Cochabamba, con el objetivo de fortalecer los estándares de seguridad operacional y respuesta ante emergencias.
Fuente: eldeber.com.bo
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El aeropuerto internacional Jorge Wilstermann de Cochabamba fue el escenario del primer simulacro nocturno de emergencia llevado adelante por Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y Boliviana de Aviación (BoA), siguiendo las directrices del Ministerio de Obras Públicas, a cargo de Mauricio Zamora. La práctica empezó a las 23:59 de este viernes y culminó minutos antes de las 02:00.
“El simulacro fue positivo y con la participación de toda la comunidad aeroportuaria, todas las instituciones y empresas que se tienen dentro del Aeropuerto Internacional de Cochabamba han desarrollado un excelente trabajo porque se unieron para un solo objetivo”, destacó el director general ejecutivo de Naabol, Jaime Machicao.
El ejercicio permitió probar la coordinación entre todas las instituciones aeroportuarias, los tiempos de respuesta y los protocolos de seguridad, elementos esenciales para cumplir con los estándares internacionales más rigurosos de la industria.
“Con ese simulacro, BoA avanza en su proceso de recertificación IOSA (IATA Operational Safety Audit). El ejercicio simuló un escenario en el que se recreó una aproximación inestable debido a viento cruzado y posterior ingesta de aves en uno de los motores, situación que derivó en la declaratoria de emergencia por parte de la tripulación”, señala una nota de Obras Públicas.
El simulacro incluyó un escenario de aproximación inestable por viento cruzado y la ingesta de aves en uno de los motores, lo que llevó a la tripulación a declarar emergencia y activar los protocolos del Plan de Emergencia del Aeropuerto (PEA). Se desplegó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y los equipos del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), evaluando la efectividad de los procedimientos y la coordinación de todos los actores.
La práctica fue planificada con 120 días de anticipación y movilizó a cerca de 1.000 personas de distintas instituciones operativas del aeropuerto y entidades de apoyo. La actividad se realizó con el objetivo de fortalecer los estándares de seguridad operacional y respuesta ante emergencias, siguiendo las directrices del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien impulsa la conectividad aérea en Bolivia.
Machicao destacó que la novedad del simulacro nocturno fue positiva. “Antes los ejercicios se realizaban durante el día, pero los accidentes pueden ocurrir en cualquier momento. Probar la respuesta de noche nos deja mejor preparados”, manifestó.
Durante la práctica participaron Bomberos Aeronáuticos, autoridades aeroportuarias, equipos de emergencia y la Fuerza Aérea Boliviana, que puso a disposición un helicóptero. Todos ellos pusieron a prueba la coordinación interinstitucional, los tiempos de reacción y los procedimientos de atención, evacuación y manejo de crisis ante un incidente.



