Gobierno militariza plantas de YPFB y denuncia sabotaje deliberado en la cadena de combustibles


El presidente Rodrigo Paz afirmó que la degradación de la gasolina no fue un error técnico, sino parte de un esquema interno de sabotaje, y anunció el resguardo militar de instalaciones estratégicas para “blindar la soberanía energética”.

El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes el despliegue de resguardo militar en las plantas estratégicas de YPFB, tras denunciar que la afectación a la calidad de la gasolina registrada desde semanas atrás fue producto de un “acto deliberado de sabotaje” y no de una falla técnica o administrativa.

“Lo ocurrido con la calidad de la gasolina no fue un simple error técnico, no fue impericia, fue un acto deliberado de sabotaje”, afirmó el mandatario, al señalar que su gobierno recibió la empresa estatal “en un estado de calamidad administrativa, financiera y técnica”, situación que —según dijo— es consecuencia de más de dos décadas de control de “estructuras criminales” enquistadas en el aparato estatal.



Paz sostuvo que desde el inicio de su gestión se identificó un “plan sistemático para desestabilizar al gobierno”, ejecutado por sectores que “no toleran que haya una nueva Bolivia” y que, en su afán de preservar “negocios e impunidad, no dudan en dañar al país”.

Ante este escenario, el Presidente informó que desde las 06:00 de este lunes se activó el resguardo de las plantas estratégicas de YPFB con apoyo de las Fuerzas Armadas. “Estamos actuando en la defensa de la patria y de los intereses de todos los bolivianos y bolivianas”, remarcó.

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Foto: Captura de pantalla

El jefe de Estado explicó que la medida busca proteger tanto la infraestructura crítica como a los trabajadores de la estatal. “Este resguardo es para defender a nuestra empresa de las mafias y de la corrupción, para blindar nuestra soberanía energética y garantizar la trazabilidad total en la cadena de producción y distribución de la gasolina”, afirmó.

Según Paz, el objetivo central es “cortar de raíz cualquier intento de sabotaje técnico o administrativo”, asegurando que las acciones del Ejecutivo no están dirigidas contra los trabajadores, sino contra redes que habrían operado desde el interior de la empresa estatal.

El mandatario aseguró que el Estado avanzará sin retrocesos en el esclarecimiento de los hechos y advirtió que los responsables enfrentarán a la justicia. “A quienes creen que pueden torcer este rumbo con sabotaje y mentiras, les digo con firmeza: no hay vuelta atrás”, concluyó.