Haquín y Lampe: liderazgo, ilusión y responsabilidad en la Verde


El capitán Luis Haquín y el arquero Carlos Lampe reflejaron la ilusión y el compromiso de la selección boliviana en la antesala de un duelo decisivo por el repechaje rumbo al Mundial.



Fuente: diez.bo

La selección boliviana continúa su preparación en Monterrey y, en la previa del entrenamiento de este miércoles en La Capilla, dos de sus principales referentes alzaron la voz. El capitán Luis Haquín y el arquero Carlos Lampe brindaron declaraciones en zona mixta, dejando en claro la magnitud del desafío que se avecina.

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Haquín fue uno de los más reflexivos al momento de analizar lo que está en juego. El defensor aseguró que dentro del plantel existe plena conciencia de que una clasificación al Mundial puede marcar un antes y un después, tanto en lo deportivo como en lo personal.

“Siempre hemos sido conscientes de que un Mundial te puede cambiar la vida. Esta situación puede cambiar el rumbo de nuestro país. Bolivia merece estar en los mejores lugares y nuestro fútbol necesita crecer”, expresó el capitán, remarcando también que detrás de ese sueño están las carreras, el futuro y las familias de los jugadores.

El zaguero también se refirió a su experiencia previa en México, país donde militó como profesional. Recordó su paso por Puebla y destacó la hospitalidad y el nivel de infraestructura que ofrece el fútbol mexicano, valorando especialmente el escenario donde se disputará el partido.

“México es un país maravilloso, con grandes personas. Me tocó jugar aquí y conozco el estadio, que es de primerísimo nivel. Estar acá nos pone contentos y tranquilos”, comentó.

En lo grupal, Haquín insistió en el sentido de pertenencia y responsabilidad que asume el plantel. Señaló que vestir la camiseta nacional representa un privilegio que debe ser honrado con compromiso y entrega total.

“Sentimos que es un lugar de privilegio y honra. Tenemos la responsabilidad de darle una alegría a nuestro país y lo soñamos muchísimo”, sostuvo.

Por su parte, Carlos Lampe mostró su habitual serenidad, aunque también dejó ver su ambición. El arquero confesó que, pese a estar acostumbrado a pasar fechas importantes lejos de su familia, vive este momento con una motivación especial.

“Me ha tocado pasar muchos cumpleaños lejos de mi familia por las fechas FIFA, pero no hay nada más lindo que estar aquí, en un lugar hermoso, tranquilo y enfocado en un objetivo tan importante”, afirmó.

El guardameta también puso en contexto el momento histórico que atraviesa la selección, recordando recientes logros y destacando que el partido que se aproxima tiene una magnitud similar.

“Ya cumplimos un objetivo importante y ahora viene otro del mismo calibre. Para alcanzar lo más grande hay que pasar por caminos difíciles, por partidos donde te juegas la vida”, señaló.

Lampe fue claro al indicar que, más allá del deseo colectivo, el resultado dependerá exclusivamente del rendimiento dentro del campo. Además, resaltó la motivación extra que representa defender los colores del país.

“Esto no es de merecimiento, es para el que haga mejor las cosas. Pero el amor que tenemos por nuestro país es un plus que puede marcar la diferencia”, afirmó.

Finalmente, el arquero dejó una reflexión íntima sobre lo que significaría disputar un Mundial en esta etapa de su carrera. Sin asegurar que sea su despedida, reconoció que podría tratarse de un cierre soñado.

“Uno no sabe si esta oportunidad se repetirá. Llegar a un Mundial sería lo máximo, un sueño. Podría ser cerrar con broche de oro mi etapa en la selección”, concluyó.