Ingenio San Buenaventura no pasa del 25% de su capacidad productiva


En su diseño la empresa estatal contempló una producción de 1,25 millones de quintales de azúcar por año, pero en 2025 solo alcanzó 255.148, con un presupuesto de Bs 89,2 millones que superó sus ingresos de Bs 64,3 millones. Reportan pérdida de Bs 20 millones en ventas por contratos incumplidos.

Por Erika Segales



Fuente: eldeber.com.bo

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A más de una década de su puesta en marcha, la Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA) aún opera por debajo del 50% de su capacidad industrial y su producción de azúcar no logró superar el 25% del volumen proyectado desde su diseño de 1,25 millones de quintales de 46 kg de azúcar al año. La actual administración tiene el desafío de evitar que la empresa continúe siendo deficitaria.

“Nuestra planta está diseñada para procesar 7.000 toneladas de caña por día, pero por muchos factores, no podemos introducir esa capacidad. La máxima capacidad que se pudo introducir en la gestión 2025 ha sido 3.200 toneladas día”, señaló el gerente industrial de EASBA, Fernando Quinteros, en la rendición pública de cuentas del 26 de marzo.

De acuerdo a la información presentada, en 2025 se procesaron 147.747 toneladas de caña y se logró producir 255.148 quintales de azúcar, además de 1.858.300 litros de alcohol, según el registro histórico de datos, el mejor desempeño se registró en 2020 cuando se procesó 185,600 toneladas de caña y se consiguió 320,267 quintales de azúcar y 1.021.617 litros de alcohol.

En su primera operación de prueba en 2015 la empresa logró procesar 17.017 toneladas de caña y obtener 8.134 quintales de azúcar, el año siguiente se procesó 78.860 toneladas de caña y su producción subió a 109.464 quintales de azúcar y 1.335.868 litros de alcohol.

Aunque la producción va en ascenso en los primeros años de operación, el crecimiento no logró acercarse a los niveles proyectados en el diseño original, y desde que la EASBA alcanzó su punto más alto de producción en 2020 con el 25%, muestra fluctuaciones y retrocesos que evidencian la falta de estabilidad en el desempeño de la empresa en los años siguientes.

Las condiciones climáticas adversas, retrasos en el inicio de la zafra y limitaciones en cuanto a maquinaria inciden directamente en los resultados productivos. El gerente técnico de la empresa, Ángel Rivas, indicó que en 2025 se dejaron de cosechar más de 8.400 toneladas de caña debido a las lluvias y al inicio tardío de la cosecha. “Las lluvias han empezado en octubre. La zafra el año pasado inicio el 1 de septiembre, fue la más tardía en la historia de la EASBA”, expresó.

En el ámbito financiero, los datos de la gestión 2025 reflejan una ejecución parcial del presupuesto que supera el nivel de ingresos y remarca la condición deficitaria de la empresa. La EASBA programó un presupuesto de Bs 89,2 millones, de los cuales se ejecutaron Bs 66,4 millones, alcanzando una ejecución global del 74,4%.

En cuanto a los ingresosla empresa reportó Bs 64,3 millones en 2025, sostenidos principalmente por la venta de azúcar, que representa cerca del 79% del total, seguida por el alcohol con alrededor del 19%. El resto proviene de la venta de energía eléctrica, melaza y otros servicios con una participación marginal.

A este escenario se suma la pérdida de aproximadamente Bs 20 millones por el incumplimiento de dos contratos de ventas de cerca de 60.000 quintales de azúcar con las Fuerzas Armadas, uno de los principales clientes de la empresa, que es altamente dependiente de un mercado estatal.

La propia administración reconoce que en su condición deficitaria pesan las deudas. “Si bien nos autosustentamos, porque el TGN no nos da recursos y todo lo que gastamos nosotros lo generamos, no somos rentables, porque no podemos cubrir nuestras obligaciones con los tres créditos que tenemos en el Banco Central”, manifestó el Coordinador general de la Unidad Comercial, Ovidio Aponte.

La EASBA se creó por Decreto Supremo N°637  del 15 de agosto de 2010 con el objetivo de producir caña de azúcar, además de producir y comercializar azúcar y sus derivados. Concebida como un proyecto estratégico para impulsar la agroindustria en el norte del departamento de La Paz, se financió con tres créditos del Banco Central de Bolivia (BCB) que en conjunto superan los Bs 1.800 millones.

Auditorías para determinar daños en empresas públicas

El director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), Pablo Camacho, informó que se presentó una propuesta de ruta crítica que contempla auditorías integrales a las empresas públicas. También anunció que se pondrá a disposición la información para su análisis de manera independiente.

“La OFEP ya presentó al ministro de la Presidencia (José Luis Lupo), toda la propuesta para la ruta crítica para poder determinar todo el daño, para hacer una auditoría integral y luego analizar qué camino se va a tomar con estas empresas y obviamente tratar de recuperar los $us 8.500 millones que se llevaron de las reservas internacionales al construir estas plantas”, indicó.

En paralelo, la OFEP prevé poner a disposición la información sobre  las empresas estatales a analistas, universitarios y otros para que puedan realizar comparaciones y exportar data. “Van a poder conocer la verdad de lo que se hicieron con los recursos de todos los bolivianos”, señaló.

El anuncio se da en un contexto en el que el modelo de las empresas estatales enfrenta crecientes cuestionamientos, tanto por sus resultados como por el uso de recursos públicos.

Camacho advirtió que varias empresas estatales ya se encuentran en una situación de quiebra técnica, debido a que sus pérdidas acumuladas superan su patrimonio e identificó entre los casos más representativos a la Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA).

Señaló que la empresa fue concebida como un “proyecto estrella” dentro del proceso de industrialización, pero actualmente opera con problemas financieros y sin haber cumplido sus compromisos crediticios.

Señaló que varias empresas operan muy por debajo de su capacidad instalada, lo que limita cualquier posibilidad de expansión o búsqueda de mercados. El director de la OFEP también apuntó a fallas en la planificación y ejecución de los proyectos y remarcó que se adquirió maquinaria que no se adecúa a las necesidades productivas.

Camacho también cuestionó la viabilidad de algunos proyectos industriales, al señalar que fueron ejecutados sin garantizar condiciones esenciales como materia prima, energía o logística.