«La guerra de los petroleros»: el recurso desesperado que reedita Irán ante los ataques de Israel, EEUU y aliados


Las hostilidades han provocado un freno en las operaciones navieras clave para el suministro mundial de petróleo y gas, mientras persiste la incertidumbre sobre la capacidad de garantizar la seguridad de los barcos comerciales en la región.

El Estrecho de Ormuz.

El Estrecho de Ormuz.

 



Fuente: infobae.com

Petroleros en el Golfo se han convertido en blanco de ataques directos mientras Irán advierte a embarcaciones que eviten el Estrecho de Ormuz, punto clave del comercio global de hidrocarburos.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Desde el sábado, tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, al menos seis petroleros han sido alcanzados en la zona, paralizando prácticamente el tránsito marítimo a través del estrecho y disparando los precios del crudo, según Financial Times.

La crisis evoca la llamada guerra de los petroleros de la década de 1980, cuando la confrontación entre Irán e Irak provocó el minado extensivo del Estrecho de Ormuz y el Golfo, y el lanzamiento de misiles Exocet franceses y Silkworm chinos contra barcos cisterna. En aquel episodio, 35 buques de guerra estadounidenses escoltaron a barcos con pabellón kuwaití para garantizar el flujo de petróleo, aunque la diferencia clave respecto al presente es la condición beligerante de Estados Unidos en el actual conflicto, recogen los antecedentes de Financial Times.

Desde el inicio de la escalada, las fuerzas iraníes han emitido advertencias activas a la navegación y han atacado infraestructuras energéticas en Qatar y Arabia Saudita.

Petroleros son vistos frente a

Petroleros son vistos frente a la costa de Fujairah, mientras Irán promete cerrar el Estrecho de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, 3 de marzo de 2026. REUTERS/Amr Alfiky/Fotografía de archivo

La parálisis en el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz ha afectado a alrededor de un tercio del comercio mundial de petróleo y una quinta parte de las exportaciones globales de gas natural licuado, según datos citados por Financial Times.

El presidente Donald Trump anunció el martes que la Armada estadounidense está lista para escoltar petroleros en la zona y que la Corporación Financiera para el Desarrollo de Estados Unidos respaldará con seguros y garantías a los barcos que transiten por el área, aunque los mercados registraron solo un descenso leve en los precios del crudo tras la declaración y prevalece la incertidumbre sobre la viabilidad inmediata del plan.

El despliegue militar y la capacidad de defensa

Analistas de defensa naval han mostrado escepticismo ante el anuncio de Trump. Helima Croft, ex analista de la CIA, afirmó a Financial Times que la propuesta “probablemente se encuentra en la etapa de conceptos de un plan”. Joshua Tallis, del Centro de Análisis Navales, señaló que es “improbable” que la Armada estadounidense pueda defender buques mercantes en los próximos siete a diez días; la protección efectiva solo sería posible tras la primera fase de hostilidades y la neutralización de sistemas antibuque iraníes.

El ex comandante de portaaviones Mark Montgomery estimó que se requerirían hasta dos semanas para que se den las condiciones necesarias para iniciar escoltas, tiempo durante el cual se vería limitada la capacidad ofensiva de las fuerzas estadounidenses en la región.

Un petrolero sancionado por Estados Unidos fue atacado frente a las costas de Omán

Por su parte, John Miller, ex comandante de la Quinta Flota de Estados Unidos, afirmó que a pesar de contar con naves suficientes para iniciar escoltas, se enfrentan a la amenaza de misiles antibuque, drones, lanchas rápidas y minas navales iraníes. Miller advirtió que la legislación estadounidense no permite escoltas a embarcaciones sin bandera, propiedad o tripulación estadounidenses, una restricción relevante dado el bajo número de buques con vínculos formales a Estados Unidos presentes en la región.

Europa debate ampliar su misión naval tras los nuevos ataques

La Unión Europea ha discutido la posibilidad de ampliar la misión naval Aspides —actualmente formada por buques de Francia, Italia y Grecia que operan en el Mar Rojo y el Golfo de Adén— al Estrecho de Ormuz, informaron a Financial Times cuatro personas al tanto de las conversaciones.

El portaaviones de la Armada

El portaaviones de la Armada de EE. UU. USS Gerald R. Ford. (Reuters)

Hasta ahora, la propuesta francesa carece de consenso político. Un funcionario europeo declaró que “ha habido un aumento drástico en las solicitudes de protección adicional”, subrayando que la protección de los intereses económicos marítimos es la prioridad de la discusión.

El transporte marítimo se ha tornado extremadamente peligroso, marcando una diferencia frente a las guerras de los petroleros de los años ochenta, cuando Estados Unidos actuaba como tercero en disputa y no como parte beligerante. Al menos uno de los seis barcos atacados desde el domingo ha sido reivindicado por la Guardia Revolucionaria de Irán.

infografia

Los ataques innovan con USV y multiplican los riesgos aseguradores

El buque Stena Imperative, de bandera estadounidense, fue impactado por dos proyectiles atracado en Baréin. Un barco fletado por Saudi Aramco fue atacado por un dron cerca de Mascate cuando transportaba 500.000 barriles de combustible.

Las embarcaciones han recibido llamadas de radio instándolas a “regresar”, aparentemente desde la Guardia Revolucionaria. Martin Kelly, jefe de inteligencia de EOS Risk, explicó que los vehículos de superficie no tripulados (USV) son “particularmente letales” porque pueden impactar los cascos al nivel de flotación y provocar inundaciones críticas.

La amenaza iraní abarca desde lanchas rápidas armadas, misiles y la potencial utilización de minas navales —Irán posee una de las mayores reservas del planeta— hasta la posibilidad de minado clandestino mediante pequeños mercantes regionales. Tallis advirtió sobre la utilización de dhows y lanchas rápidas tipo Boghammar en las tareas de minado, mientras que Montgomery destacó la limitación de la Armada estadounidense en la limpieza de minas, cuestión considerada una “debilidad conocida”.

El apoyo potencial de fuerzas europeas y asiáticas especializadas en limpieza de minas —provenientes de Estonia, Francia, Gran Bretaña, Japón y Corea del Sur— podría tardar días en materializarse, dado el reducido número de buques dragaminas estadounidenses en la zona, según detalló Financial Times.

El impacto inmediato se ha trasladado al sector asegurador. Algunas compañías han iniciado la cancelación de pólizas existentes y la renegociación de condiciones con primas más altas. La iniciativa de Trump de respaldar los seguros marítimos fue calificada como “novedosa” por Tallis, aunque carece por ahora de detalles claros sobre su aplicación y los barcos potencialmente elegibles.