Mandatarios latinoamericanos asisten a cumbre de Trump sobre crimen e inmigración


Doce presidentes latinoamericanos son recibidos por Donald Trump este sábado en Florida, en su club de golf de Doral, para tratar temas relacionados con el crimen organizado, la inmigración legal y la injerencia extranjera en el continente. México y Brasil no participarán en esta cumbre que Trump presenta con el nombre de “Escudo de las Américas”.

El presidente Donald Trump con su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, en abril de 2025, en Washington. Foto de ilustración. AP – Alex BrandonFuente: RFI

En Doral, cerca de Miami, Trump recibirá a sus aliados latinoamericanos, el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa o al salvadoreño Nayib Bukele, pero también a otros mandatarios derechistas como al presidente electo de Chile, José Antonio Kast.



La mayoría de los invitados comparten la preocupación de Washington en temas de seguridad. Los analistas consideran que los mandatarios que han aprobado la visión de Trump hacia el continente americano han sido beneficiados por la Casa Blanca. Noboa, por ejemplo, busca estrechar lazos con los Estados Unidos como sucedió esta semana con las “operaciones conjuntas” ecuatorianas-estadounidenses contra los narcotraficantes.

Por América

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Irene Mia, experta sobre América Latina en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés), resaltó a la AFP el caso de Milei, cuya buena relación con Trump le facilitó un apoyo de 20 000 millones de dólares por parte de los Estados Unidos mediante un canje de divisas.

La experta señala que las propuestas de Washington para América se basan en una agenda puramente negativa. «Todo se reduce a las amenazas que representa la región para la seguridad estadounidense: la migración y el crimen organizado», dice.

Algunos gobiernos, como el del centroderechista boliviano Rodrigo Paz, han mostrado su voluntad de abordar otros asuntos con Estados Unidos, diferentes de los de seguridad.

Su canciller, Fernando Aramayo, dijo el miércoles a la AFP que esperaba estrechar lazos en «comercio exterior, agricultura, salud, tecnologías, seguridad, minería y energía».

Mia también apunta a otra debilidad de esta cumbre dedicada a la lucha contra el narcotráfico: la ausencia de México y Brasil, gobernados por los mandatarios izquierdistas Claudia Sheinbaum y Lula da Silva.

Los cárteles mexicanos dirigen la cadena global de narcotráfico y las organizaciones criminales brasileñas controlan puertos clave usados para el envío ilegal de droga hacia Europa, explica Mia. Una iniciativa sin ellos «no logrará resolver esos problemas», añade. La experta advierte también del riesgo de basar estas alianzas en la proximidad ideológica, puesto que los gobiernos pueden cambiar en las siguientes elecciones y tener diferentes prioridades.

Para ella, el apoyo de esos Estados «es bastante frágil debido a la relación problemática» entre América Latina y Estados Unidos.

«Es un equilibrio muy delicado saber si la población aprobará la política de Trump y hasta cuándo», concluyó.