El premier advirtió desde Arad que Irán ya puede alcanzar “el centro de Europa” tras lanzar un misil a Diego García y pidió a los líderes mundiales unirse a la ofensiva; la jornada dejó más de 300 heridos en Israel

Netanyahu recorre el sitio de impacto de un misil iraní en Arad, donde advirtió que Irán ya puede alcanzar «el centro de Europa» y llamó a los líderes mundiales a unirse a la ofensiva. (X/@IsraeliPM)
Fuente: infobae.com
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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, visitó este domingo la localidad de Arad, en el sur de Israel, donde el sábado por la noche un misil iraní impactó entre edificios residenciales sin ser interceptado por los sistemas de defensa del país. Ante un grupo reducido de periodistas seleccionados por su gabinete, Netanyahu aseguró que Israel está “aplastando al enemigo”, advirtió que Irán ya tiene capacidad para alcanzar el centro de Europa y llamó a los líderes mundiales a sumarse a la ofensiva conjunta con Estados Unidos.
“En las últimas 48 horas, Irán atacó una zona civil”, afirmó Netanyahu señalando los escombros a su alrededor. “Lo están usando como arma de asesinato masivo. Por suerte, nadie murió, pero fue solo suerte”, añadió.
El premier fue más allá en su diagnóstico sobre el alcance de la amenaza iraní. Citó el reciente lanzamiento de un misil balístico intercontinental contra la base militar británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, como prueba de que Irán ha desarrollado capacidades que superan las estimaciones previas. “Dispararon un misil balístico intercontinental a Diego García. Son 4.000 kilómetros. He estado advirtiendo todo el tiempo: ahora tienen la capacidad de llegar profundamente a Europa”, señaló.
Vista aérea del cráter dejado por un misil iraní en un barrio residencial de Arad. El impacto dejó más de 60 heridos, diez de ellos graves, sin que los sistemas de defensa israelíes lograran interceptar el proyectil. (REUTERS/Dedi Hayun)
“Están poniendo a todos en su mira. Están cortando una ruta marítima internacional, una ruta energética, e intentando chantajear al mundo entero”, agregó, en referencia al bloqueo iraní del estratégico estrecho de Ormuz. “Es hora de que los líderes del resto de los países se sumen.”
Netanyahu indicó que algunos países “comienzan a moverse en esa dirección”, sin precisar cuáles ni en qué capacidad, pero advirtió que “se necesita más”. El presidente estadounidense Donald Trump ha expresado en reiteradas ocasiones su frustración por la escasa respuesta internacional de apoyo a la ofensiva.
El primer ministro también condenó los ataques iraníes en las cercanías de lugares santos en Jerusalén. “Dispararon sobre Jerusalén, justo al lado de los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas: el Muro de los Lamentos, la Iglesia del Santo Sepulcro y la Mezquita de Al-Aqsa. Por un milagro, ninguno resultó dañado, pero estaban apuntando a los sitios sagrados de las tres grandes religiones monoteístas”, denunció.
Consultado sobre cómo responderá Israel a los ataques contra civiles, Netanyahu fue contundente: “Respondemos con gran fuerza, pero no contra civiles. Vamos tras el régimen, tras los Guardianes de la Revolución, esa banda criminal, y los perseguimos personalmente: a sus líderes, sus instalaciones, sus activos económicos. Los estamos persiguiendo con mucha firmeza.”
El misil caído sobre Arad dejó más de 60 heridos, diez de ellos graves, incluido un niño en estado crítico. A 30 kilómetros, en Dimona —sede de la mayor instalación nuclear israelí—, otro misil impactó en circunstancias similares. En total, unas 120 personas resultaron heridas en ambos ataques. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, también visitó la zona y afirmó que fue “un milagro” que nadie muriera.
Vista aérea de los daños en un barrio residencial de Dimona tras los ataques nocturnos con misiles iraníes. La ciudad alberga la mayor instalación nuclear de Israel, uno de los objetivos centrales de la ofensiva iraní. (REUTERS/Roei Kastro)
La jornada del domingo dejó además un ataque con misil balístico de ojiva de racimo sobre Tel Aviv, que dispersó submuniciones sobre una amplia zona urbana y dejó 15 heridos, uno grave. En el norte, Hezbolá mató a al menos una persona. El balance diario del Ministerio de Salud israelí contabilizó un muerto y 303 heridos en menos de 24 horas. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los heridos hospitalizados en Israel suman 4.564.
En total la guerra dejó 16 muertos en Israel frente a más de 1.200 reconocidos por Irán solo en la primera semana de la ofensiva, y más de un millar de fallecidos en Líbano.