El paro de trabajadores y la falta de espacio tienen a los servicios de emergencia colapsados. Los pacientes reclaman porque pasan días recibiendo suero en sillas, en vez de camas.
Fuente: eldeber.com.bo
Si las salas de emergencia ya estaban saturadas, la suspensión de la consulta externa por el paro de trabajadores tiene a estos servicios al borde del colapso.
Pacientes hacinados en pasillos esperan una cama de internación y soportan el dolor sentados sobre sillas, como ocurre en el hospital del Plan Tres Mil, donde hay enfermos en estas condiciones desde hace tres días.
Jesús Ronaldo Choque (18) tiene la nariz fracturada y golpes en la cabeza. Llegó la noche del martes, pero ante la falta de camas, debe soportar el dolor en una silla de plástico, acompañado de su padre. “Arriba no hay cama disponible”, lamenta su papá, afligido, al contar que su hijo fue agredido en la universidad donde estudia mecánica industrial.
El hombre señala que hasta ahora solo le han administrado suero, pero le preocupa la demora en la atención especializada. Necesita ser evaluado por un neurólogo y, por eso, durante la madrugada de ayer, fue trasladado al hospital Japonés; sin embargo, tampoco pudo ser atendido por falta de espacio, denuncia.
Cerca de ellos, otra mujer respira con dificultad y se queja de dolor en su silla de ruedas. “Esto es increíble, no puede ser que esté sentada sin ninguna comodidad. No sabemos hasta cuándo va a seguir así, porque no hay dónde internarla”, lamenta su hijo, que asegura no haber imaginado una situación tan crítica.
Allí también estaba Mayerlin Soliz. Su pequeña está con suero y por el cansancio duerme en su regazo. “No hay espacio, hay varios pacientes que están esperando”, dice esta mujer que llegó la noche del martes con su niña, con vómito y diarrea.
La sala de reanimación, que debería ser para estabilizar a los pacientes antes de que sean derivados a otros servicios, sirve de internación, ya que se han acomodado dos pacientes en camillas.
En otros nosocomios, la gente acude con la esperanza de que el paro sea suspendido y se atiendan a los pacientes programados.
Este fue el caso de una mujer que llegó al hospital de Niños, llevando a su hijo que tenía ficha para el psicólogo. Fueron derivados desde Monteagudo y, al llegar a la ciudad capital, se enteraron de que los trabajadores de salud están en paro hasta este jueves. Aunque los médicos no acatan la medida, la protesta del personal administrativo termina afectando todos los servicios programados, debido a que no hay quién se encargue de las historias clínicas, la entrega de fichas y otros trámites.
Las madres piden que las autoridades que atiendan el problema, para que los hospitales no suspendan servicios. “Se afecta la salud de los niños”, dijo una de ellas.
Trabajan la mitad del mes
El vocero del Gobierno Municipal, Bernardo Montenegro, pidió a los trabajadores levantar la medida, al asegurar que el pago de salarios se está cumpliendo.
“No puede ser que se mantengan actitudes criminales e insensibles con la población, cuando se atraviesa una crisis por chikunguña e influenza”, cuestionó.
“Resulta que la mitad del mes no trabajan y el municipio siempre les ha pagado”, agregó, aunque reconoció que en ocasiones se registran retrasos, pero que finalmente se cumple con esa obligación.

