La selección boliviana se concentra en un complejo ubicado en Allende, a 67 kilómetros de Monterrey, con un fuerte operativo policial y estrictos controles de acceso para garantizar tranquilidad y evitar cualquier tipo de distracción.
Fuente: diez.bo
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La selección boliviana vive días de máxima concentración en Monterrey, donde se prepara para afrontar el repechaje internacional con la mira puesta en la Copa del Mundo. El búnker de la Verde está ubicado en la localidad de Allende, a unos 67 kilómetros de la ciudad, en un complejo que ofrece tranquilidad y total privacidad para el plantel.
El lugar cuenta con un imponente resguardo policial que protege los alrededores del predio donde se hospeda el equipo nacional. El objetivo es garantizar condiciones óptimas de trabajo para el cuerpo técnico y los futbolistas durante toda su estadía en México.
A lo largo de aproximadamente dos kilómetros en los accesos al complejo se instalaron cuatro puntos de control, todos supervisados por efectivos de la Policía Nacional. Este operativo forma parte de la logística de seguridad que se implementó desde la llegada de la delegación boliviana.
Según se conoció, el refuerzo de la seguridad fue una de las solicitudes del cuerpo técnico, que buscó evitar distracciones externas o posibles intentos de espionaje mientras el equipo se prepara para los partidos decisivos.
El hermetismo alrededor de la selección es absoluto. El acceso al complejo está estrictamente restringido y solo el personal autorizado puede ingresar al lugar donde trabaja el plantel.
El equipo de DIEZ llegó hasta las inmediaciones de la concentración de la selección nacional y pudo constatar los diferentes puntos de control. Incluso en el primer acceso, el paso fue restringido por efectivos policiales que custodian el lugar.
Mientras tanto, el plantel continúa sumando integrantes. Durante la jornada se confirmó la llegada de Diego Medina, jugador del FC CSKA 1948 Sofia de Bulgaria, y de Leonardo Zabala, futbolista del Cancún FC de México, quienes se incorporaron al final del día.
En las próximas horas también se espera la llegada de Ramiro Vaca, que milita en el Wydad de Marruecos. Por su parte, Moisés Paniagua, compañero de Vaca en el club africano, sufrió un golpe en su último partido y deberá someterse a algunas evaluaciones médicas antes de viajar, por lo que se estima que podría sumarse a la concentración en los próximos días.

