La suspensión generó molestia entre los familiares y comunarios que viajaron desde la comunidad Torewa Campesina, ubicada en el norte del departamento de La Paz, para participar del inicio del juicio.

Fuente: ANF
Por segunda vez fue suspendida la audiencia de inicio de juicio contra el indígena chimán Julio Lero Sánchez, quien permanece con detención preventiva desde hace más de un año acusado por la muerte del comunario Francisco Marupa. La audiencia debía instalarse este lunes 16 de marzo; sin embargo, nuevamente no se llevó adelante por problemas administrativos en la identificación del imputado.
Según denunciaron dirigentes y familiares durante el programa radial Sin Concesiones de Radio Fides, el proceso ya había sido postergado el 6 de marzo debido a un error en el nombre del acusado, que fue registrado como Julio Lero Tayo. En esta ocasión, pese a que se corrigió el nombre, el número de carnet consignado en el sistema seguía perteneciendo a otra persona, lo que impidió su traslado desde el penal de San Pedro para la audiencia.
De acuerdo con el dirigente comunal Freddy Coaquira, el trayecto hasta la sede de Gobierno implica largas horas de viaje. “Nuestro único transporte es fluvial. Tenemos que navegar unas cuatro horas y media y luego tomar una flota que tarda cerca de doce horas para llegar a La Paz”, explicó.
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Entre los presentes se encontraban los padres del joven indígena, quienes expresaron su preocupación por la situación que atraviesa su hijo en la cárcel.
La madre de Lero, Ignacia Sánchez, relató que el joven le manifestó las dificultades que enfrenta dentro del penal. “Julio dice que no tiene plata para comer. En la cárcel de todo hay que pagar, nada es gratis”, afirmó.
Por su parte, el padre del acusado, Oscar Lero, señaló el impacto emocional que ha significado más de un año de detención preventiva. “Extraño a mi hijo porque siempre hablaba con él; desde que está en la cárcel estoy triste”, manifestó.
Los comunarios que acompañaron a la familia sostienen que existen dudas sobre la investigación y aseguran que el joven no se encontraba en el lugar del crimen.
El fundador de la comunidad Torewa Campesina, Domingo Campo, afirmó que varios testimonios ubican a Lero en la comunidad el día del hecho. “Nosotros como comunidad hemos observado y analizado esta situación. Preguntamos a cada uno y todos testimoniaban que Julio estaba el día del crimen en la comunidad, a kilómetros de distancia del lugar del hecho”, declaró.
Organizaciones indígenas y de derechos humanos también cuestionan el proceso, señalando que Lero no domina plenamente el castellano y que su supuesta autoincriminación habría sido obtenida sin una adecuada comprensión del idioma.
La audiencia de inicio de juicio deberá ser reprogramada por las autoridades judiciales, mientras el acusado continúa con detención preventiva en La Paz.