
Fuente: https://actualidad.rt.com
El primer vicepresidente de la República Islámica de Irán, Mohamed Rezá Aref, manifestó este lunes que los soldados invasores que traten de apoderarse de islas iraníes no tendrán otro destino que el infierno, refiriéndose a los agresores estadounidenses e israelíes.
«Los enemigos de Irán deben saber que las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, en plena preparación, defenderán estas fronteras vitales, y cualquier agresor que ponga sus ojos en el territorio iraní, especialmente en el golfo Pérsico y en las islas iraníes, se enfrentará a una respuesta decisiva, lamentable e irreversible, y el infierno es el único destino final para los soldados invasores», advirtió, citado por la agencia estatal IRNA.
A principios de mes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó bombardear objetivos militares en la isla de Jarg, en el golfo Pérsico, desde la que Teherán exporta cerca del 90 % de su petróleo. Esta jornada, Trump afirmó que podría tomar el control de la isla. «Quizá tomemos la isla de Jarg, quizá no. Tenemos muchas opciones», subrayó.
En respuesta, Irán viene reforzando las defensas de Jarg. La isla dispone de defensas en capas y en las últimas semanas Irán ha trasladado allí sistemas adicionales de misiles guiados tierra‑aire portátiles (MANPADS) y ha colocado minas antipersona y anticarro alrededor, incluso en las costas donde podrían intentar desembarcar marines estadounidenses en una eventual operación anfibia.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Agresión a Irán
La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron «instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos» en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.