Hace exactamente 63 años, la Selección Boliviana tuvo el primer y único título de su historia; hoy, buscará volver al Mundial
La icónica fotografía de Víctor Agustín Ugarte tras la conquista del Sudamericano 1963. Foto: Historia del Fútbol Boliviano¿Una casualidad más? Un día como hoy, 31 de marzo, pero hace 63 años, en 1963, la Selección Boliviana conquistó el primer y único título de su historia, el Campeonato Sudamericano, ahora denominado Copa América.
Lo logró con una victoria 5-4 sobre Brasil en el estadio Félix Capriles de Cochabamba, que explotó con cada tanto de la Selección Boliviana.
No fue una final porque se trataba de un torneo bajo el sistema de todos contra todos y Bolivia llegaba con ventaja, tras empatar con Ecuador (4-4) y ganar a Colombia (2-1), Perú (3-2) y Paraguay (2-0).
En una gran campaña, antes del partido contra Brasil, la Selección Nacional había acumulado nueve puntos y Paraguay, su inmediato perseguidor, llegaba con ocho. Un triunfo paraguayo y una derrota boliviana consagraba campeones a los guaraníes. Un empate de los verdes y triunfo paraguayo, obligaba al desempate. Bolivia debía ganar sí o sí, si quería el título.
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Así recuerda la crónica del portal Historia del Fútbol Boliviano del periodista y expresidente Carlos Mesa:
A Bolivia le costó mucho ese partido. Le costó empatar el 0-1 obra inicial de Flavio, sudó para volver a empatar el 1-2 de Almir y resistir luego, tras estar 5-2 arriba, otros dos goles brasileños (Flavio y Marco). Víctor Agustín Ugarte forjó dos goles (el primero a los 29 del primer tiempo y el último a los 24 del segundo tiempo), el primero tras remate de Ausberto García que con gran olfato el “Maestro” embocó tras el rebote concedido por el arquero.
Finalmente, hizo allí su último gol con la Verde, el más importante, el de la consagración con el sello del penal que confirmó la Copa América para Bolivia, y se despidió para siempre de la casaca que defendió con honor por casi 16 años. Wilfredo Camacho (otra vez) en su mejor estilo, de cabeza, hizo el segundo a los 44 de la primera fracción.
En la segunda etapa anotó García a los 3 minutos con un remate bajo y exquisito de media distancia; el cuarto fue de Máximo Alcócer a los 12 minutos con un tiro colocado cerca del ángulo. “Tutula” fue al sacrificio con una fractura doble que lo alejó del fútbol tras ese partido de gloria. Frenado en el área por un violento patadón de Procopio, propicio el penal que le dio el campeonato a Bolivia.
Fue un partido sufrido, de tensión permanente con un equipo brasileño pleno de juventud que no se rindió nunca y que hizo grande el triunfo verde. El Capriles estalló como estalló toda Bolivia cuando el pitazo final. La gente se desbordó por completo y llenó la cancha, los jugadores a quienes les arrebataron las camisetas ya históricas fueron llevadas en andas. Fue una vuelta olímpica inolvidable, mientras una fiesta inmensa de música nacional y baile en las calles inundó las principales ciudades del país. No sólo éramos campeones, sino que habíamos obtenido el título en calidad de invictos, con cinco victorias y un empate.