Los ensayos agronómicos de las semillas Guaraní, Pora 3 y Guazuncho 4 concluyeron en centros de investigación de Saavedra, Pailón y Cañada Larga. Los resultados serán evaluados por el Comité Nacional de Bioseguridad para definir si se autoriza su uso en el país.
Fuente: eldeber.com.bo
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En un trabajo conjunto entre productores, centros de investigación y autoridades del Gobierno concluyó el proceso de validación agronómica de tres variedades de semillas de algodón genéticamente modificadas: Guaraní, Pora 3 y Guazuncho 4, que incorporan dos eventos biotecnológicos destinados a mejorar la productividad del cultivo.
El proceso fue supervisado por el Comité Nacional de Bioseguridad y contó con la participación de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), el Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) y la Federación Departamental de Productores de Algodón (FEDEPA).
Durante el proceso, autoridades y técnicos realizaron visitas de campo para observar el comportamiento de las variedades en condiciones reales de producción. Las semillas incorporan el evento RR, que otorga tolerancia al herbicida glifosato, y el evento BT, que brinda resistencia a insectos lepidópteros. Estas características permiten mejorar el manejo agronómico del cultivo, reducir pérdidas ocasionadas por plagas y optimizar la productividad del algodón.
La validación agronómica se desarrolló en tres centros de investigación ubicados en los municipios de Saavedra, Pailón y Cañada Larga, donde profesionales del CIAT dirigieron los ensayos bajo la supervisión técnica del Comité Nacional de Bioseguridad, garantizando el cumplimiento de los protocolos científicos y regulatorios establecidos para este tipo de evaluaciones.
La etapa final del proceso concluyó con la cosecha realizada en el centro experimental de Cañada Larga, mientras que en los campos de investigación de Saavedra y Pailón las cosechas ya se habían efectuado previamente, completando así el ciclo de evaluación de las tres variedades en condiciones productivas locales.
Con los resultados obtenidos se elaborará un informe técnico que será presentado al Comité Nacional de Bioseguridad para su análisis. En caso de recibir una evaluación favorable, el Gobierno nacional podrá emitir una resolución que autorice el uso de esta biotecnología por parte de los productores algodoneros del país.
El presidente de FEDEPA, Jesús Arce, señaló que la incorporación de estas tecnologías representaría un avance importante para el sector algodonero boliviano, ya que permitiría mejorar la competitividad de los productores y reducir la brecha tecnológica con países vecinos como Argentina, Brasil y Paraguay, donde este tipo de biotecnología ya es ampliamente utilizada.
“Para los productores de algodón, este tipo de investigaciones son vitales. Nos permiten conocer de primera mano cómo responden las variedades en nuestras condiciones y tomar decisiones más seguras”, afirmó.
Por su parte, el presidente de la CAO, Klaus Frerking Adad, destacó la importancia de impulsar la investigación y la innovación tecnológica en el sector agropecuario.
“La agropecuaria de Santa Cruz necesita apostar por la ciencia y la innovación para enfrentar los retos del presente y del futuro. Este ensayo es un paso fundamental dentro del proceso de evaluación técnica que permitirá contar con información sólida y confiable”, señaló.
A su turno, el director del CIAT, Luis Fernando Barba, subrayó que estos ensayos permiten validar tecnologías en condiciones reales de campo y generar información clave para orientar decisiones productivas y políticas públicas en el sector agrícola.

