Reprochan que la línea ideológica y la transparencia sean cualidades extintas en un sistema de partidos políticos donde todo ha pasado a ser un negocio, tanto para organizaciones antiguas como para aquellas de reciente creación.

Fuente: El Diario
Lamentando que en el país ya no existan organizaciones políticas con ideología definida, estructura y una base social que los respalde, el exdiputado Amílcar Barral aseguró que la política en el país se ha convertido en un negocio donde los denominados “taxipartidos” chantajean a candidatos a cambio de respaldo, hecho que demuestra la urgente necesidad de una reingeniería electoral.
En criterio del exlegislador, es nefasto y peligroso que partidos de reciente y dudosa creación, incurran en actos cuestionables como el cobro por candidaturas, chantajes por uso de siglas y hasta buscar definir el resultado de una segunda vuelta electoral.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Lo he sufrido yo y entiendo que a Jaime Dunn le pasó lo mismo, aquí la política ya se ha vuelto un negocio, más allá de lo legal”, expresó Barral, lamentando que normas creadas durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), ahora generen problemas en el sistema electoral.
Respecto a la situación del excandidato René Yahuasi tras haberse truncado su postulación a la Gobernación paceña, cuestionó que un aspirante a ser la máxima autoridad departamental, ahora opte por el bloqueo y medidas de presión radicales para afectar a la región que desea representar, siendo esta una actitud que ha caracterizado al masismo y sus denominados “movimientos sociales”.
“No se puede buscar convulsionar para rechazar un tema que está escrito en una ley, cuando se ingresa a ser candidato, uno debe saber en qué se está metiendo y qué leyes debe respetar”, precisó.
Finalmente, reiterando sus cuestionamientos hacia la actual realidad de los partidos políticos en el país, Barral reprochó que la línea ideológica y la transparencia sean cualidades extintas en un sistema de partidos políticos donde todo ha pasado a ser un negocio, tanto para organizaciones antiguas como para aquellas de reciente creación.
“Amerita una reingeniería electoral, hay que cambiar las leyes, no puede ser que ahora los ‘masistas’ griten por una ley que han creado ellos mismos, otros candidatos perdedores quieran que se repitan las elecciones y otros lideres de supuesta oposición estén felicitando que se cumpla una ley masista. Estamos muy mal políticamente”, agregó.
Fuente: El Diario