Bolivia está en recesión técnica, según el informe de 2025 del Banco Central


Los ejecutivos del Banco Central (BCB) presentaron recientemente el informe de la gestión 2025, correspondiente a la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas, y el Programa Monetario 2026, en cuyos documentos se desglosa una radiografía de la economía boliviana. Las cifras no son halagüeñas y el diagnóstico final es que Bolivia vive en “recesión técnica”, es decir que hay una contracción, una caída de la actividad económica, que se refleja en gran parte de los indicadores como la reducción del Producto Interno Bruto (PIB).

Gregory Beltrán



Fuente: lostiempos.com

Algunos datos preocupantes El Programa Monetario señala que la “evaluación del sector real revela que la economía atraviesa un periodo de recesión técnica y una alta tasa de subutilización de la mano de obra (11 por ciento al tercer trimestre de 2025). El entorno descrito, junto a las más de 3,3 millones de personas del área urbana inmersas en la informalidad obligan al BCB a precautelar el buen desempeño del sistema financiero y de la economía en su conjunto”.

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Dicho programa ratifica la “postura contractiva” que implementó la nueva gestión del BCB “orientada a consolidar la convergencia de la inflación de manera paulatina a niveles de un dígito. La decisión de mantener la postura contractiva con las metas establecidas, enmarcadas en la modernización del esquema de política monetaria”, para lo que se tomó en cuenta este tipo de variables como la recesión técnica.

Como una especie de denuncia, el documento señala que el “desequilibrio monetario” que se observa en las últimas gestiones debido a “la fuerte expansión del Crédito Interno Neto del BCB al Sector Público No Financiero, se tradujo en un crecimiento de la emisión monetaria de 49.671 millones de bolivianos en el último lustro”.

La entidad financiera del Estado considera que “nunca antes la emisión monetaria se habría duplicado en tan corto tiempo”. Esto, en criterio del BCB, generó una “inflación reprimida que de materializarse podría tener efectos adversos en la población, principalmente en los percentiles más desprotegidos”.

En este sentido, “el comportamiento de la emisión hacia fines de gestión se espera oscile en una expansión próxima a 2 por ciento (2.091 millones de bolivianos), retomando su dinámica estacional característica”.

La inflación con la que concluyó 2025 fue la más alta del período democrático, 20,4 por ciento que en criterio del BCB “fue producto del desequilibrio monetario descrito, y del alto pass through (variación del tipo de cambio que afecta los precios internos) que presionó el comportamiento de los precios de origen importado, donde el tipo de cambio paralelo estuvo próximo” a Bs 20.

Considera que el “comportamiento de los precios” no está exento de presiones externas, por lo que el ente emisor “debe ser estricto en mantener los niveles apropiados de liquidez en la economía”. Se prevé la contracción de Bs 11.460 millones mediante instrumentos de regulación monetaria”.

La audiencia pública de rendición de cuentas 2025 del BCB dice que a “pesar del déficit de las empresas públicas en los últimos años, hasta octubre, el BCB continúo los desembolsos de las mismas”. Las “empresas públicas fueron deficitarias, con dependencia del TGN”.